Sala de Periodistas de Casa Rosada. Foto Archivo
El funcionario mencionó que "hay que hacer mención de dos hechos para tomar dimensión de lo que pasa: cuando asumimos, abrimos las puertas de la Casa de Gobierno, brindé 215 conferencias de prensa, me han preguntado 2000 preguntas".
"Nunca han tenido tanta libertad de expresión que con este Gobierno", replicó Adorni ante unos 20 periodistas acreditados.
El jefe de Gabinete se escudó en que "no es normal que un periodista ingrese a filmar los pasillos de la Casa Rosada (en referencia al acreditado por TN) con lentes de IA y que no pase nada".
"Hay una causa judicial por espionaje porque está en riesgo la seguridad nacional, la del Presidente y de todos los que trabajan en la Casa", argumentó.
La sala reabrió, pero con más restricciones para los periodistas
Adorni dijo que quiso volver a las conferencias para ponerse al frente y dar la explicación oficial de lo sucedido con la Sala de Periodistas, luego de que el pasado 23 de abril el Gobierno quitara las acreditaciones a unos 60 profesionales de prensa acreditados permanentes.
Adorni reiteró que la medida fue "decisión de Casa Militar", a cargo del teniente general Sebastián Ibáñez, que depende de la secretaria general de Presidencia, Karina Milei.
Agregó que ese organismo, junto con la Secretaría de Comunicación, con Javier Lanari, trabajaron en el diseño del "nuevo protocolo de seguridad y convivencia" que deben cumplir de ahora en más los periodistas acreditados y que prohíbe la libre circulación por los pasillos del edificio gubernamental, bajo el riesgo de ser expulsados nuevamente.
El nuevo protocolo para la prensa en Casa Rosada
El flamante protocolo consiste en un "nuevo sistema de acreditación" que ahora deben cumplir los periodistas diariamente, aunque se desconoce si será provisorio o permanente.
Al haber sacado la huella dactilar con la que ingresaban automáticamente por la entrada de la Calle Balcarce 24, los acreditados se encontraron este lunes con personal militar guiándolos hacia la puerta de Balcarce 78 para ingresar por una puerta secundaria y especialmente habilitada a tal efecto con doble control de escaners de metales.
Allí, los periodistas tuvieron que entregar su DNI tarjeta y la credencial impresa y plastificada que lleva la foto, todos los datos personales y del medio acreditado, que había vencido el pasado 30 de marzo.
De ahora en más, los periodistas deben llevar la credencial colgada a la vista todo el tiempo para poder circular en el interior de la Casa Rosada, y entregarla a la custodia al retirarse para solicitarla al ingresar el día siguiente.
El protocolo, basado en la resolución 1319/25 indica que "no se puede filmar, ni sacar fotos, ni circular por pasillos ni lugares prohibidos", pero no aclara cuáles son.
Solo especifica que se puede circular libremente por la Sala de periodistas y salones en los que haya una actividad en la que estén autorizados a cubrir actividades concretas y sean convocados por el Gobierno.
Eventualmente, se restringirá aún más el ingreso de periodistas "cuando el Presidente se encuentre en la Casa", dice la resolución, aunque no especifica medidas ni lugares concretos.
Este lunes, los periodistas se encontraron con un nuevo escenario, con pasillos, salones y patios por donde solían circular prácticamente blindados.
Todas las puertas que dan al Patio de Palmeras permanecieron cerradas y sus vidrios esmerilados, para que no se pueda ver lo que sucede del lado de la Casa que concentra los salones Eva Perón, Sur, Blanco, Científicos y Norte, en el primer piso.
Tampoco se puede acceder al Patio de las Palmeras, que tiene vista a través de sus puertas al Salón de los Bustos, y la puerta de ingreso presidencial que da a la explanada de la Calle Rivadavia.
Sin embargo, Adorni y Lanari, prometieron que de no mediar ningún nuevo conflicto, en unos días, el Gobierno "flexibilizará las restricciones de circulación", como sucedía antes de su cierre el pasado 23 de abril.
Aunque no dan una fecha precisa, en el entorno del jefe de Gabinete señalan que se volvería a la normalidad "cuando Casa Militar constate que no hay más riesgo de seguridad".