El Presidente dijo ayer que le "molesta" que le digan que su gobierno tiene presos políticos, en respuesta a declaraciones que el domingo había formulado Kicillof, avalando además la postura de otros ministros del Gobierno que responden al ultrakirchnerismo, como la ministra de la Mujer, Elizabeth Gómez Alcorta, y el de Interior, Eduardo de Pedro, además de organizaciones de Derechos Humanos y dirigentes vinculados al cristinismo.
En ese contexto, el conflicto de Berni con Fredecir terminó de profundizar la grieta interna en el Frente de Todos, cuando el ministro de Seguridad de Kicillof le envió una carta a su par nacional pidiéndole que retire de la provincia a las fuerzas federales porque no coincide con el método dispuesto por la ministra nacional, a lo que Alberto salió a responderle.
"No sé que quiere Berni, nosotros estamos para ayudar no para polemizar", dijo Alberto Fernández aRradio Continental por la mañana. Por la tarde, Kicillof se comunicó por teléfono con el Presidente y, según trascendió, le ordenó a Berni bajar los decibeles de la pelea y "trabajar juntos con Nación".