Ese mismo día, horas antes, Uliarte le había adelantado: "Hoy me convierto en San Martín, voy a mandar a matar a Cristina...Me re pudrí que hablen y no hagan nada. Yo sí voy a hacer. Se me metió el espíritu de San Martín en el cuerpo... Que hija de puta se metió adentro antes de que le meta el tiro".
Los diálogos en ese tono habían comenzado bastante tiempo antes y se prolongarían hasta después de que Fernando Sabag Montiel fracasara en la intentona magnicida del pasado 1° de septiembre, oportunidad en la que Díaz le indicó a Uliarte que borrara de su teléfono todo lo que pudiera vincularla al ataque.