El nuevo esquema estará destinado a la creación de industrias inéditas en el país, como el desarrollo de inteligencia artificial, biotecnología avanzada, infraestructura digital, entre otras. (Foto: archivo)
Entre los beneficios previstos se encuentran una alícuota del 15% en el Impuesto a las Ganancias, amortización acelerada de inversiones, exenciones de derechos de exportación e importación para bienes vinculados a los proyectos y un esquema de estabilidad fiscal y regulatoria por 30 años.
La iniciativa también contempla mayores facilidades para el acceso al mercado cambiario y mecanismos específicos para la resolución de controversias, con el objetivo de brindar previsibilidad y seguridad jurídica a los inversores.
Las características de las inversiones
Para ingresar al régimen, los proyectos deberán superar una inversión mínima de US$ 1.000 millones y desarrollarse a través de un vehículo societario exclusivo. Desde el Gobierno sostienen que este tipo de emprendimientos requiere reglas de largo plazo para competir con otros países en la captación de capital destinado a industrias de frontera.
El texto establece además que las provincias y los municipios deberán adherir expresamente al régimen para que las inversiones radicadas en sus jurisdicciones puedan acceder a los beneficios previstos. La intención es garantizar condiciones regulatorias homogéneas en todo el territorio nacional.
Con esta propuesta, el oficialismo busca acelerar la llegada de inversiones en sectores tecnológicos e industriales de última generación, con la expectativa de impulsar las exportaciones, generar empleo calificado y ampliar la matriz productiva del país.