Rolando Crook, en nombre del Colegio Abogados de Catamarca, dijo que “la problemática que enfrenta tanto el locatario como el locador está basada en el tiempo y el precio”. “Las tarifas son altas y los modos de actualización son injustos, sobre esa base hay que tomar medidas”, añadió.
Por su parte, Lucía Cavallero, integrante del colectivo “Ni una menos”, expresó que “el punto de partida de la discusión es pensar que entre inquilinos, propietarios e inmobiliarias hay una relación desigual de poder y que no hay un interés común”.
“Debemos mejorar la protección de derechos de las inquilinas, ya que hay un problema de ingresos que afecta a las mayorías sociales”, resaltó.
A su vez, Natalia Ranzuglia, de la Red Inquilines Bonaerenses Tres de Febrero, remarcó que “cuando hablamos de viviendas hablamos de derechos humanos y de la vida de las personas, parece que nos olvidamos de eso”. “No es posible hablar en términos de mercado algo que pone en juego la vida y la salud de las personas”, sintetizó.