El enojo de Lula da Silva que generó revuelo en cancillería antes del saludo formal con Javier Milei. Foto captura transmisión oficial Cumbre Mercosur..jpeg
Mientras estuvo parado en medio de los escalones por casi 2 minutos, Lula insistió con su reclamo a los custodios que lo guiaban hacia el saludo con Milei. "No, voy a esperar", decía el presidente brasileño, según se pudo escuchar en el canal oficial de YouTube de la cumbre del Mercosur, que a esa altura lo sacaba de imagen y mostraba imágenes de la calle mientras se resolvía el malestar del mandatario.
Fotografo de Lula da Silva..avif
En ese momento, se acercó el canciller de Milei en persona, quien finalmente dio la orden de dejar ingresar a la cumbre al fotógrafo oficial de la presidencia de Brasil, Ricardo Stucker, el hombre que moldea la imagen pública de Lula da Silva desde su llegada al poder en los años 2000.
El enojo de Lula fue, justamente, porque no dejaban ingresar a su fotógrafo oficial, un hecho que terminó opacando la foto de saludo oficial con Milei, quien apenas atinó a hacerle un chiste para distender la situación.
El incidente terminó empañando así el acuerdo entre las cancillerías argentina y brasileña, que buscaban que esta vez no hubiera exabruptos entre los mandatarios, y se firmara un documento conjunto para la apertura de acuerdos comerciales y baja de aranceles con otros países extrabloque que impulsa Milei.
Milei Lula en el traspaso de la presidencia pro tempore del Mercosur..jpeg
Pese a que se trata de los socios comerciales más importantes de la región, Milei y Lula no llegaron a acordar mantener una reunión bilateral. De hecho, el clima de tensión se coló en el saludo entre ambos al inicio de la cumbre.
En el cierre, los dos jefes de Estado se mostraron tensos al protagonizar el traspaso de la presidencia pro tempore del Mercosur, cuando Milei le entregó el martillo a Lula, como símbolo político de la conducción del bloque regional.
abrazo Milei Lula en cumbre Mercosur..jpeg
La tensión también se vivió en los mensajes que dejaron ambos en sus discursos: mientras Milei advirtió que seguirá avanzando con los tratados de libre comercio de Argentina con otros países extra Mercosur, y que lo hará "solo o acompañado", Lula respondió con un modelo casi opuesto, golpeando la mesa con el martillo.