Hay un detalle que no es menor: la ley del arrepentido establece que "no podrán celebrar acuerdos de colaboración los funcionarios que hayan ejercido o estén ejerciendo cargos susceptibles del proceso de juicio político de acuerdo a lo establecido por la Constitución Nacional".
O sea: Oyarbide no podría ser arrepentido, aún si quisiera.
El exjuez se presentó esta tarde ante la fiscalía de Stornelli para ampliar los dichos que había prestado ayer como imputado en la causa de los Cuadernos K.
LO QUE DIJO OYARBIDE EN UNA RADIO ANTES DE DECLARAR DE NUEVO
Qué había dicho Oyarbide en una entrevista radial. "De quien emanaban todas las responsabilidades era del esposo de la presidenta (Néstor Kirchner). Yo sobreseí en base a lo que me dijeron. Había que hacerlo. Necesito ampliar mi declaración. Me voy a donde haga falta", sostuvo en conversación con Baby Etchecopar en Radio 10, antes de ir a lo de Stornelli. Durante la charla radial se lo escuchó visiblemente angustiado, incluso llorando.
Sobre Eduardo Duhalde (actual armador del peronismo) dijo que lo amenazó por televisión y al día siguiente apareció su despacho quemado. "Me pidió que sobresea al "Momo" Venegas"
Qué pidió "Yo querría que Bonadio me mande a buscar a mi casa, ¡Por Dios! Quiero ir, ampliar todo esto, no tengo problemas, ahora me voy a tomar un plato de sopa".
Por qué es importante. Durante años Oyarbide fue un juez federal con intenso contacto con el poder, la Justicia y los servicios de inteligencia. Su testimonio, que ya implicó al ex jefe de los espías Antonio "Jaime" Stiuso y al operador judicial Javier Fernández, podría explicar y revelar cómo se manejó la Justicia -y sus vericuetos más oscuros- durante años.