Pero Massa por su doble condición de ministro de Economía y candidato, quedó atrapado estos primeros días en la urgencia de resolver la crisis derivada de la derrota electoral, la posterior devaluación y el traslado a los precios y la inflación, más la corrida cambiaria.
En el Gobierno apelan a salir de la escrucijada la semana próxima. Entre martes y miércoles Massa tiene previsto viajar a Washington para cerrar el acuerdo con el FMI para que el organismo internacional apruebe los anticipos de desembolsos de todo el año, a fines de este mes. Pero espera que el FMI le de una mano aumentando el monto preaprobado de 7500 millones de dólares a 10750 millones a fines de agosto, con lo cual, recién después de eso, esperan que se estabilice el clima económico.
De ese viaje y del acuerdo con el FMI dependen también las próximas medidas del Gobierno, como un aumento salarial con suma fija para todos los trabajadores registrados.
El poder de decisión pasa por el edificio del Ministerio de Economía, donde se recluyó Massa en los primeros días con su equipo económico para enfrentar la estampida de precios y negociar precios.
El ruidoso silencio de Cristina
Cristina Kirchner se mostró en Santa Cruz con Alicia Kirchner y Gabriel Katopodis. Dos posibles candidatos. Foto prensa kirchnerismo..jpg
Cristina se recluyó en su provincia, Santa Cruz el fin de semana y continuó hasta el martes, cuando mantuvo una priemra reunión con el ministro del Interior y jefe de campaña de UP, Wado De Pedro, para analizar el resultado de las PASO, en las que el oficialismo perdió varias provincias y quedó tercero a nivel nacional.
La vicepresidenta ni siquiera difundió un mensaje en redes sociales, como acostumbra hacer cuando considera una situación política importante. Y desde su entorno la respuesta única ante las consultas fue "no hay información, se perdió la elección".
Se estima que después de estos días de "deliberación interna", en cada uno de los sectores habrá pases de facturas por lo que no se hizo en la campaña a las PASO, y lo que se comprometan a hacer cada uno, ya sea el gobierno nacional, con Massa como ministro candidato es el que decide su rol, si continuará hasta el final de la gestión o pedirá licencia para hacer campaña, pasando por el kirchenrismo duro con Axel Kicillof, Wado De Pedro y Máximo Kirchner, la propia Cristina, y los intendentes y gobernadores del PJ, a los que el comando de campaña de UP empezó a mirar de reojo por la diferencia de entre 10 y 20 puntos, con que superaron en algunos casos en votos a la fórmula presidencial y provincial. "Los intendentes no hicieron corte. Lo entiendo yo también fui intendente", dijo Massa cuando se le preguntó por el tema.
De algo se ufana Cristina, por estas horas, y es en haber sido la primera que anticipó el resultado electoral, dividido en tres tercios, y el fin del bipartidismo en Argentina.
Las dudas de Massa
Sergio Massa, Axel Kicillof, Wado De Pdro, juntos en campaña con intendentes del conurbano bonaerense. Foto UP.jpg
Dirigentes cercanos a Sergio Massa habían dicho en mayo que no creían que llegara al 10 de diciembre en el cargo de ministro; que en todo caso -fuera candidato o no- en algún momento se vería en la necesidad de poner a un hombre de su confianza en el cargo. Algunos en el peronismo se preguntan si no llegó ese momento de manera de que quede libre para la campaña.
Por ahora Massa sigue trabajando en su puesto. Dijo que seguirá ahí hasta el 10 de diciembre e hizo comparaciones con su antecesor en el cargo que dejó el ministerio de un día para el otro: también ratificó que la semana que viene hará anuncios aumento suma fija a todos los trabajadores extra en asignaciones familiares y AUH.