"Una cosa es que cobren bien y otra que escalen de esta manera las cifras. Tienen que cobrar bien para que no los agarren con 200.000 dólares como a Kueider, pero no se pueden ir para el otro lado", aclararon desde la vicepresidencia.
Políticamente, saben que cuando trascienda la noticia del nuevo aumento, las miradas se van a posar de nuevo en la vice, en un esquema de tensa confrontación con el Poder Ejecutivo.
Los cruces por Kueider
La tensión entre Casa de Gobierno y el Senado escaló en los últimos días, cuando se conoció que Victoria Villarruel estaba presidiendo la sesión por la expulsión de Edgardo Kueider cuando estaba a cargo del Poder Ejecutivo, en medio de un viaje de Javier Milei. Esta actitud no gustó en la Casa Rosada que en principio quería intentar salvara Kueider de la destitución.
Villarruel dijo que no estaba enterada de que se había ido Milei; desde Gobierno mostraron chats y documentos que demostraban que sí sabía.
Esto valió que el propio Kueider hiciera una presentación judicial para pedir la anulación de la sesión. Incluso desde el Ejecutivo salieron a pedir que se vote nuevamente. En el Senado la respuesta a ese pedido fue categorica: "Hasta que un juez diga que la sesión es inválida, no hay que hacer nada", aclararon. No creen que un juez se expida al respecto.
Denuncias cruzadas
Los cruces entre el Gobierno y la vice esta semana escalaron fuerte en las redes sociales libertarias, tras la acusación que hizo la diputada Lilia Lemoine, de que en el Senado echaron a un fotógrafo que trabajaba con la vice por militar para Javier Milei y por poner "me gusta" a los posteos del presidente.
Desde el Senado salieron a aclarar la situación. El trabajador fue despedido -según fuentes parlamentarias- por enviar fotos desnudo a mujeres, muchas de ellas que podrían ser menores de edad.
Las denuncias habrían llegado a través de militantes libertarios que denunciaron en privado esta situación. El hombre en cuestión publicaba en su perfil que era el fotógrafo de la vicepresidenta. Es por esa situación que se decidió correrlo del cargo, y no por una cuestión política.