La mentirita

El enojo de CFK contra una senadora: "Lo único que faltaría es que el cuerpo quiera imponerle a un senador una forma de hablar"

El enojo de CFK contra una senadora: Lo único que faltaría es que el cuerpo quiera imponerle a un senador una forma de hablar

Cristina Kirchner fue protagonista de un nuevo cruce con una senadora de la oposición. En este caso se trató de Laura Rodríguez Machado, jefa del Bloque de Cambiemos, quien al solicitar que "se llame al orden" a los legisladores oficialistas recibió el enojo de la vicepresidenta.

El momento del cruce tuvo lugar en el cierre del primer bloque de preguntas de los senadores del oficialismo. Rodríguez Machado le pidió una intervención a la ex presidenta, que con una notoria molesta aseguró: "Senadora, usted ya hizo uso de la palabra" y le recordó el acuerdo que habían alcanzado entre los bloques para el ordenamiento de la sesión.

No obstante, ante la insistencia de la legisladora cordobesa, Cristina le cedió la palabra a regañadientes y afirmó: "La escucho señora senadora, ¿Para qué quiere hacer el uso de la palabra?".

Un problema en el audio no permitió escuchar sus declaraciones, pero la consiguiente búsqueda del artículo 198 del reglamento de la Cámara alta supone que ese fue el objetivo de su intervención.

Tras solicitar que se realice su búsqueda, la ex presidenta explicó: "El artículo 198 es lo se conoce como 'llamamiento a la cuestión'. Esto es cuando un senador se aparta de la cuestión ostensiblemente hay que llamarlo al orden", y agregó: "No entiendo cuál es el planteo".

Nuevamente el audio fue el principal impedimento comprender el origen del requerimiento, pero podría inferirse, por el escaso momento en que su voz fue audible, que se trató del apoyo que recibió Santiago Cafiero por cada uno de los legisladores oficialistas que, antes de que realizar sus propias preguntas, respondieron varias de las consultas realizadas por la oposición.

"Mire senadora, lo único que faltaría es que un senador quiera imponerle a otro senador lo que tiene o no qué decir", aseveró aún más molesta y agregó: "Mire, todo el mundo se escucha, a unos les gusta lo que dicen unos, a otros lo que dicen otros, pero sabe qué: cada senador o senadora tiene derecho a hablar en los términos que entiende que debe hablar".

Y ya con un tono aún más contundente, concluyó: "Lo único que faltaría es que el cuerpo quiera imponerle a un senador una forma de hablar, salvo que el senador caiga en conductas indecorosas para el recinto, esa la única manera de llamar" al orden.