Exclusivo: La Justicia en alerta por la posible “partidización” de la Cámara Nacional Electoral
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Exclusivo: La Justicia en alerta por la posible “partidización” de la Cámara Nacional Electoral

En las próximas dos semanas se espera que Mauricio Macri envíe al Senado el pliego del juez que deberá ocupar la vacante en la Cámara Electoral, el organismo de última instancia que regula en la Justicia los procesos electorales y los partidos políticos argentinos.

La terna que elevó el Consejo de la Magistratura al Poder Ejecutivo tiene tres nombres, en orden de mérito: Alejandra Lázzaro (hoy secretaria de la Cámara), Raúl Bejas (juez federal de Tucumán) y Hernán Gonçalves Figueiredo, también secretario de la Cámara, y de máxima confianza de los actuales camaristas.

El problema apareció cuando trascendió que el presidente del radicalismo, Alfredo Cornejo, intercedió personalmente ante Macri para que de los tres postulantes enviara al senado el pliego de Lázzaro.

Las presiones no quedaron ahí: también advierten que otros operadores radicales trabajaron para que Macri eleve el pliego de Lázzaro incluyendo a los jefes de bloque del Congreso Mario Negri y Angel Rozas. 

Lázzaro es la mujer de Alejandro “El Negro” Gómez, subsecretario de formación del ministerio de Defensa de Oscar Aguad y exintegrante de Franja Morada y la Juventud Radical.

Esta intromisión partidaria en la vida de la justicia electoral puso en alerta a distintos actores del sistema. Vale recordar que la Cámara va a decidir, por ejemplo, si los gastos de campaña del radicalismo en la próxima elección estarán o no acorde a derecho.

De hecho, no hace falta ir tan lejos: en las próximas semanas tienen que fallar sobre la intervención judicial al PJ.  ¿Está en condiciones de fallar sobre el tema alguien que viene impulsado desde el radicalismo?

"Ella salió primera en orden de mérito en el concurso para la Cámara Nacional Electoral después de casi dos años", aclaran fuentes del radicalismo. 

A esto se suma otro problema en la terna: el segundo en discordia, Bejas, llegaría de la manó de José Alperovich, exgobernador de Tucumán y actual senador. También genera dudas.

Hace poco más de un mes, A24.com dialogó con los camaristas que se mostraron entusiasmados con la posibilidad de que alguno de los secretarios de la Cámara (Lázzaro o Gonçalves Figueiredo) ascendiera a camarista, dado los excelentes antecedentes de ambos.

“Pero ella eligió un camino que la inhabilita para ser parte de la Cámara electoral”, advirtió a A24.com una fuente judicial que transita los pasillos de ese organismo.

El riesgo que vislumbran en la Cámara es que se pueda implementar un sistema de “cuotaje”. Es decir, darle un camarista a cada partido político en lugar de evaluarlo por sus capacidades técnico jurídicas.

Esta intervención partidaria no sería conveniente a los fines de garantizar la transparencia electoral: “La Cámara tiene que estar por encima de los partidos. Atrasa el reloj del tiempo esto que están haciendo”, explicó a A24.com un hombre que fue parte del proceso de organización y fiscalización de los comicios en los últimos años.

La Cámara Electoral debería estar conformada por tres jueces. En 2016 con la muerte del camarista Rodolfo Munné, uno de los cargos quedó vacante. Actualmente son camaristas los jueces Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía. Cuando no hay acuerdo entre ellos deben convocar a un subrogante.

La irrupción de la política de esta cámara judicial generó alarmas en los Tribunales. Ahora el tema está en manos de Mauricio Macri que debe enviar un pliego de uno de los tres concursantes. Después de eso, el Senado tendrá la llave final porque deberá aprobarlo o rechazarlo.