"Por supuesto que no todo queda en una demanda a nivel nacional, las provincias también tienen que hacer su trabajo. La única forma que tienen los gobiernos, de hacer lo que tienen que hacer para darle competitividad al sector más competitivo de la Argentina, es bajando impuestos", marcó.
Entre los gobernadores que asistieron al encuentro se encontraban Ignacio Torres (Chubut), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Sáenz (Salta), Carlos Sadir (Jujuy), Raúl Jalil (Catamarca) y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Durante el cóctel, los mandatarios provinciales intercambiaron saludos cordiales con Francos y Lisandro Catalán, vicejefe de Interior, pero no hubo avances en las negociaciones sobre temas pendientes, entre ellos los dos proyectos de ley impulsados por los gobernadores para modificar la distribución del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y la coparticipación del impuesto a los combustibles. Ambos proyectos cuentan con media sanción del Senado y aguardan el tratamiento en la Cámara de Diputados.
Los gobernadores mantienen firme su postura respecto a la defensa de esos proyectos, que no consideran afectan el equilibrio fiscal del Gobierno. Por su parte, el jefe de Gabinete buscó este jueves bajar la tensión, al asegura que “no estamos en guerra con los gobernadores” y que desde el Ejecutivo “siempre intentamos acercarnos, aunque a veces priman las circunstancias políticas”.
El encuentro se dio en un clima protocolar y sin una reunión de trabajo formal, y no hubo intercambios profundos sobre los reclamos provinciales. Además, varios mandatarios enviaron a ministros en lugar de asistir personalmente, como ocurrió con Córdoba y Santa Fe, provincias claves en la producción agropecuaria.
Los gobernadores analizan la posibilidad de un nuevo encuentro en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) la próxima semana, mientras desde la Casa Rosada no descartan convocarlos a una reunión formal.