Ganadores y resignados: ¿cuál es la importancia estratégica de los 10 ministros que quedaron en pie?
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Ganadores y resignados: ¿cuál es la importancia estratégica de los 10 ministros que quedaron en pie?

Qué pasó. Macri sacrificó la mitad de su gabinete de ministros para auspiciar un recorte que lleve un mensaje de austeridad. De las 22 carteras y sus respectivos titulares, solo quedaron 10 ¿Por qué son importante estos elegidos? ¿Por qué algunos se sacrificaron y bajaron al rango de secretarios mientras que otros se mantuvieron en su cargo?

Los que absorbieron a otros 

Ministerio de Hacienda: Nicolás Dujovne. En algún momento se rumoreó que el ex titular del Banco Nación, Carlos Melconian, ocuparía el lugar de Dujovne pero finalmente el ministro se mantuvo y absorbió Energía, de Javier Iguacel, que pasará a ser secretario. La salida de Dujovne habría provocado  un gran ruido, sobre todo, a nivel internacional ya que es la persona encargada de liderar las negociaciones con el FMI. Además, en momentos de crisis, es bueno mostrar una figura fuerte, que lidere el rumbo. En su momento logró aparar más poder tras ser designado ministro coordinador del equipo económico.

Ministerio de Desarrollo Social: Carolina Stanley. Le ganó la pulseada a Adolfo Rubinstein y absorbió el ministerio de Salud. De esta manera se fortalece la figura de Stanley que es una pieza clave para contener la conflictividad social. Ella ya tiene un canal de diálogo abierto con los movimientos sociales, será la encargada de reforzar los planes y asistencias y, además, de evitar que las calles se calienten.

"Tienen que tener tranquilidad, yo estuve hasta hace un ratito con el Ministro Rubinstein, que la fusión no significa un cambio en lo que hace a la jerarquía de la salud para la Argentina, el tipo de trabajo que se viene haciendo, en los profesionales que vienen trabajando en el Ministerio y cómo vienen trabajando", dijo Stanley a Radio la Red.

Ministerio de Educación, Ciencia y Cultura: Alejandro Finocchiaro. El ministro se mantuvo en el cargo y se anexó Ciencia y Tecnología (Lino Barañao) y Cultura (Pablo Avelluto). Hay varios frentes abiertos con los docentes (un conflicto recurrente) y el más caliente en este momento es el de los universitarios. Limitar al ministerio de Educación no hubiera sido una buena señal de cara a las negociaciones con los gremios docentes.

Ministerio de Producción. Dante Sica. Acá sí hubo pelea de egos y una decisión estratégica. Sica (recientemente incorporado al Gabinete) "venció" a Jorge Triaca (Trabajo) y a Luis Etchevehere (Agroindustria). Si bien es una medida jugada, se quiere dar un mensaje a los mercados: el objetivo es mejorar la producción y el comercio exterior y, sobre todo, a las pymes. Todo lo que produzca crecimiento. Dejan así "relegados" a dos sectores que ya se quejaron por el recorte de sus interlocutores: la CGT y el campo.

Los que se mantuvieron

Defensa y Seguridad. En algún momento se hablaba de que estos dos ministerios se fusionarían y Oscar Aguad (Defensa) quedaría al frente de ambos. Sin embargo, el presidente decidió mantener intacta a la figura de Patricia Bullrich (Seguridad). Bullrich es leal a Cambiemos, a Macri, y mantiene un fuerte control sobre su ministerio con resultados que le rinden al Ejecutivo.

Transporte e Interior. Dos ministerio claves, sobre todo, por las obras que agrupan entre ambas carteras. Guillermo Dietrich (Transporte) y Rogelio Frigerio (Interior) quedarán como están. La figura de Frigerio, sobre todo, es esencial para el Gobierno. Es un hombre de confianza, que mantiene vínculo con los Gobernadores y negocia el ajuste  y el presupueste 2019 con la oposición. Además representa un espacio que no teme criticar al Gobierno ante los errores.

Justicia. Se rumoreó que este ministerio se le ofreció al radical Ernesto Sanz pero que éste lo rechazó. Era Interior o nada. Mantener el ministerio como está es una señal de que la Justicia es un pilar del Gobierno. Además el Gobierno se jactó en cientos de discursos con un mensaje a favor de la lucha contra la corrupción y los mecanismos de transparencia. Darlo de baja hubiera sido una señal contradictoria. 

Cancillería. Hasta la madrugada todos daban por descontado que Alfonso Prat Gay sería el nuevo ministro de Relaciones Exteriores. Sin embargo, Jorge Faurie se mantuvo en su curso. Si bien Prat Gay hubiera sido un ministro político y que hubiera dejado contento a los radicales, lo cierto es que Faurie es un hombre de carrera, que conoce el paño y que es muy respetado por sus pares.