Luego, viajó a la Argentina. Ya con Alberto Fernández como presidente, llegó en calidad de "refugiado" el 12 de diciembre pasado.
Al igual que desde México, Morales mantiene una intensa actividad política, siempre con la situación en Bolivia como principal argumento. A tal punto que el gobierno de Bolivia, hizo notar su preocupación por esta incesante actividad política de Morales.
En ese sentido, hace pocos días, la presidenta provisional, Jeanine Áñez, retuiteó un mensaje del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de apoyo a la transición que lleva adelante.
El mensaje de Trump tenía unas líneas finales más que sugestivas: "Denunciamos la sostenida violencia y a aquellos que la provocan tanto en Bolivia como desde afuera".
Desde Washington el mensaje es claro. Apoyo a la transición para llegar a nuevas elecciones en Bolivia. Al mismo tiempo, que Evo Morales no abuse de su estatus diplomático, menos desde un país vecino.
En su último mensaje por Twitter, a propósito de la Navidad, expresó una vez más que trabaja para la recuperación de la democracia en Bolivia.
¿Tendrán algún efecto las gestiones que Estados Unidos realizó en Buenos Aires?