Por otro lado, el texto que lleva la firma de la ministra Patricia Bullrich sostiene que "la incorporación de armas electrónicas de uso no letal permitirá abordar situaciones operacionales en las que resulte necesaria la utilización de la fuerza sin el empleo de armas de fuego, siendo un medio intermedio para ejercer un uso racional y gradual de la fuerza ante situaciones de enfrentamientos con personas violentas o amenazantes”.
Para inmovilizar, proceder a la detención o para impedir la fuga de quien manifieste peligro inminente de lesionar a terceras personas o de auto lesionarse.
Cuando deba ejercerse la legítima defensa propia o de terceras personas.
Para impedir la comisión de un delito de acción pública.
En tanto, organizaciones de Derechos Humanos de la Argentina cuestionaron siempre su uso al argumentar que las Taser podían ser utilizadas como mecanismo de tortura a raíz de las descargas eléctricas.