"Hoy hay un dato irrefutable: Cuando iniciamos el aislamiento social y obligatorio, los casos en Argentina tardaban 3 días en duplicarse, hoy tardan 14 días en duplicarse".

"Hoy hay un dato irrefutable: Cuando iniciamos el aislamiento social y obligatorio, los casos en Argentina tardaban 3 días en duplicarse, hoy tardan 14 días en duplicarse".
La frase es del jefe fe Gabinete, Santiago Cafiero al cumplirse este lunes, 1 mes del aislamiento social obligatorio que el Gobierno comenzó continuó ampliando hoy la flexibilización de actividades aunque con fuertes restricciones y controles sanitarios en las calles.
En declaraciones a periodistas acreditados en Casa Rosada, Cafiero, jefe de la Unidad de Coordinación de la Emergencia del COVID-19 que aplica las decisiones del presidente Alberto Fernández, coincidió con el ministro de Salud, Ginés González García, en hablar de "éxito" de los resultados de la cuarentena.
Ambos evaluaron que a un mes de cuarentena la curva de contagios se va aplanando, como habían previsto y por eso, hoy empieza la etapa hacia una escalonada normalización de la actividad económica.
Sin embargo, ambos aclararon que las restricciones de la cuarentena administrada continúan y analizan extenderla más allá del 26 de abril con algunas restricciones.
" Los contagios tardan 14 días en duplicarse, por eso, hoy podemos ir reanudando algunas actividades", dijo Cafiero antes de encabezar este lunes una nueva reunión del gabinete económico para definir los detalles de la aplicación del programa de ayuda económica a Pymes, autónomos y monotributistas.
Créditos a tasa cero para monotributistas, descuentos en las cargas patronales y el pago del 50% de salarios a empleados de todas las empresas o comercios que se declararon en crisis a raíz de la cuarentena obligatoria, fueron entre otras de las medidas que en medio de críticas por la demora, el Gobierno terminó de anunciar hoy a través del DNU.
El Gobierno salió así a responder a las duras críticas por las demoras en la aplicación de la ayuda económica a empresas en crisis, e intenta retomar la iniciativa hablando de "un plan estratégico" para continuar la cuarentena administrada.
Compara el achatamiento de la pandemia en Argentina con la masacre de fallecimientos en otros países del mundo.
Desde que a mediados de marzo se registró el primer caso de coronavirus en el país, cerca del Presidente miraron como espejo a países de Europa como España e Italia para definir lo que no querían que pase en Argentina, donde la pandemia hizo estragos y llegó a superar el millar de muertos en un solo día.
Hoy González García destacó que solo el 50% de las camas de terapia intensiva están ocupadas, es decir, la mitad está ociosa aunque advirtió que para continuar así, hace falta que continúe el aislamiento social y las medidas de prevención.
"Este es el sistema y el método que se ha trazado y persigue estos lineamientos estratégicos, ahora vamos a continuar con la cuarentena con los protocolos que determine la autoridad sanitaria", dijo Cafiero sobre la estrategia de "administrar" en pasos, de acuerdo a la curva de contagios, el regreso de la actividad económica y social.
El objetivo, dijeron desde Salud, es que "en esta nueva etapa se minimice la circulación del virus, sabiendo que va a haber más gente en medios de transporte", por lo que el endurecimiento de los controles ahora se va a concentrar en las calles.
En ese marco, el Gobierno pidió a todos los gobiernos provinciales que adhieran a la declaración de "obligatoriedad del protector cubre boca, nariz y mentón en personas circulen transporte público automotor y ferroviario" y en los lugares de trabajo.
Cada gobernador e intendente define ahora a su manera los protocolos de circulación y regreso paulatino a la actividad de los distintos sectores económicos y sociales.
Ejemplo de eso fueron en las últimas horas el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales de la opositora alianza Cambiemos y el intendente oficialista de Ezeiza, Alejandro Granados -en pleno conurbano bonaerense-.
Ambos se sumaron a Ushuaia como los primeros distritos que decidieron restringir la circulación de personas que solo podrán salir a la calle para efectuar compras o trámites, apenas dos veces por semana, de acuerdo al número de terminación de DNI.
Así como el Gobierno nacional deja en manos de cada gobernador la definición de cada protocolo, gobernadores como Axel Kicillof dejaron en manos de los intendentes esas decisiones y todos los controles.
Kicillof anunció el endurecimiento de los controles de circulación en el conurbano, donde hay circulación comunitaria del virus (la mayor cantidad de contagios), pero pedirá a la jefatura de Gabinete la inclusión de unas 300 actividades para ser exceptuadas en 58 municipios del interior donde el contagio es cero.
Otras provincias o municipios del interior y del Conurbano, como Esteban Echeverría, flexibilizan más las actividades dentro de los barrios, pero cierran sus fronteras y endurecen los controles policiales y sanitarios en sus ingresos.
El pedido del permiso único para circular. Quien no lo tenga será acusado de violar la cuarentena y denunciado y castigado con multas y hasta la detención .
Además, ya se toma la fiebre en todos lados -controles policiales a automotores y en colectivos y trenes- la temperatura.
Quien mida más de 37,5 ° será trasladado a un centro de salud, aislamiento como caso sospechoso de coronavirus y a realizarse el test.
De confirmarse como caso positivo, será puesto en aislamiento, igual que todos sus contactos personales.
Todo es, argumentan, para evitar que el virus se traslade de un distrito a otro.
En las próximas dos semanas comenzarán a hacer test masivos de diagnóstico (casos concretos) con reactivos CPR.
Pese a que al principio se negaban a hacerlo, desde el Gobierno ahora dispondrán hacer 400.000 test rápidos (que solo sirven para medir anticuerpos en personas que estuvieron contagiadas) para tener estadísticas del grado de circulación y de cómo evoluciona la pandemia en el país.
Las puertas se van abriendo de a poco, dijo Ginés González García, pero si se dispara en próximas semanas, todo podría volver atrás.