-¿Qué ideas representa?
-Las ideas de la libertad, un sistema económico de mercado, eliminar las trabas burocráticas que tenemos en este país y que hacen que no vengan inversiones… y el programa para eliminar la inflación que es totalmente distinto al que lleva el Gobierno. Hay dos aspectos: una parte filosófica, porque queremos una economía de mercado; y otra es la parte de gestión con las dificultades que está teniendo Argentina. Necesitamos una gestión para eliminar la inflación cuanto antes que es la traba más grande para que vengan inversiones. Espert es coincidente con ese plan.
-Desde el regreso de la democracia, la centro derecha tuvo tres exponentes principales: Alsogaray, Cavallo y Macri. ¿Por qué no está usted con Macri que de alguna manera representa esa continuidad de las ideas de su padre?
-Espert y el frente electoral que hemos armado sobre la base de la Ucede es lo que más se asemeja a lo que estamos hablando. Evidentemente Macri no es un hombre de izquierda pero prometió llevar adelante un país hacia un rumbo y no lo viene cumpliendo.
-¿Qué los diferencia de Macri?
-Lo que nos diferencia de Macri es que está yendo por un rumbo equivocado y los resultados no aparecen: tenemos una inflación enorme que se podría haber reducido en dos años. Nos diferencia la gestión y lo ideológico.
-¿No hay nada que puedan rescatar de la gestión de Macri?
-Las primeras medidas fueron muy buenas: liberar el cepo, el arreglo con los acreedores, la libertad a los mercados y cambiaria. Pero ahí se quedó. En lo institucional también estuvo bien. Donde está fallando muy fuerte es en el campo económico.
-¿Qué harían diferente?
-Las reformas que no se hicieron. Hay una larga lista. La reforma sindical laboral. Seguimos teniendo sindicatos que tienen personería gremial y unicato. Tiene que haber libertad de asociación. Cada empresa debería negociar con sus empleados. El sindicato único es una asociación fascista que se inspiró en Mussolini.
Después está el régimen previsional. Tenemos un régimen de reparto quebrado. Se les paga poco a los jubilados y encima está desfinanciado. Hay que volver al régimen de capitalización individual y de cuentas personales como eran las AFJP. Ese es el sistema que prefiere la gente. Se hizo una encuesta no vinculante en la época de Kirchner y el 75% dijo que quiere sistema de capitalización. Y después no le hicieron caso a eso y le expropiaron la plata a los jubilados.
-¿La gente prefiere las AFJP?
-Sí. Esa es la elección que se hizo en el kirchnerismo. Porque la gente sabe que el Estado le saca la caja y después no cobra. Kirchner les sacó la caja a las AFJP y empezó a despilfarrar.
En comercio exterior hay mucho que hacer en materia de trabas y regulaciones. Somos el país más encerrado y aislado del mundo. Hay que abrirse a los mercados, bajar los aranceles a niveles iguales para todas las actividades.
-¿El Estado argentino es grande o ya está bien después de los últimos años de ajustes?
-El Estado es grande e insume un 45% del gasto público. Es enorme, inmenso… Hay que hacer una reforma fiscal, reducir el gasto público y los impuestos. Con estas tasas impositivas no hay inversores que vengan al país.
-¿Macri no hizo el ajuste necesario?
-Le doy un ejemplo. Macri en vez de reducir ministerios los aumentó a 22. Eso es burocracia pura. Y además es mala gestión porque no puede haber 22, más secretarias y superposición de funciones. Tiene que haber 4 o 5 ministerios en todo caso. El Estado es enorme. Hay reformas que el presidente ni empezó ni formula siendo candidato. Si seguimos por el mismo camino, los resultados van a ser los mismos.
-Su hermana (María Julia, fallecida en 2017) tuvo dos condenas por corrupción, ¿Cómo evalúa después de tantos años sus gestiones como funcionaria?
-Su gestión nadie la evaluó. Ella tuvo una gestión brillante en proceso de transformación económica que llevó adelante el presidente Menem. Era un momento muy complicado en que Argentina no daba confianza y costó mucho llevarlo adelante. María Julia hizo punta porque gestionó la primera privatización, la de los teléfonos, que era un desastre… se tardaba 25 años en tener un teléfono y ni siquiera funcionaba. Se pudo privatizar y vino toda la eficiencia. Fue brillante en su gestión y eso no se lo considera. Se considera que tuvo problemas en la justicia y no en su gestión brillante por el país.
-Y respecto a las causas de corrupción, ¿considera que fue inocente?
- Ella fue un chivo expiatorio, era la única persona atacada. Y el fallo que dictaron los jueces fue injusto. Ella tuvo el problema de enriquecimiento ilícito, pero había una ley secreta que le daba un sobresueldo a los funcionarios que cobraban todos… no sé por qué se cayó únicamente sobre ella. Fue un fallo injusto y una perseguida política, mediática y judicial.