Sergio Berni hor
Sergio Berni había cruzado al secretario de Seguridad y Política Criminal, Eduardo Villalba, por el caso de la niña M. "Cobarde, ¿ahora venís a poner la cara?", le espetó el ministro bonaerense.
Réplica bonaerense
Este domingo, con un texto publicado en Infobae, Berni abrió un nuevo capitulo. Titulado "violencia es estar a 50 kilómetros de distancia de donde se juega la vida un ser frágil", el ministro bonaerense realizó un fuerte descargo ante los dichos de Sabina Frederic y hasta redobló la "apuesta".
"El debate político está atravesado por falacias reiteradas que generan un malestar creciente en esta sociedad que mira perpleja cómo las palabras son utilizadas ladinamente para enmascarar la realidad más evidente", comienza el escrito y asegura que "una práctica cada vez más recurrente consiste en olvidar argumentos y desestimar razones, calificando de ególatra y violento al otro como mecanismo retórico dirigido a justificar la propia inoperancia e hipocresía (llámese inoperancia a lo no operante e ineficaz; llámese hipocresía a decir una cosa y hacer otra)".
En ese sentido, tras afirmar que cuenta con "una obligación innegociable, y es la de velar por la seguridad de todos los bonaerenses", Sergio Berni se refirió a los dichos de Alberto Fernández al recordar que "pidió reiteradas oportunidades: que no nos callemos, que digamos nuestras verdades (relativas por cierto), que lo ayudemos contándole sin tapujos lo que pasa y que no nos encapsulemos en microclimas de oficina que nos ajenizan de la realidad misma".
"Yo no puedo permitir que quienes especularon escondidos detrás de un escritorio, siguiendo un caso dramático por TV, intenten deslegitimar por razones ideológicas y partidarias el mecanismo de coordinación operativa y logística construido entre la provincia y la ciudad de Buenos Aires", dijo el funcionario y aseguró que "cuando hay un drama de fondo, lo partidario debe quedar en un plano secundario. Eso fue lo que hicimos, y resultó eficaz para el abordaje de un tema extremadamente delicado".
Es por eso que enumeró qué "violencia es que haya argentinos y argentinas sin identidad", es "desgastar los zapatos en las mullidas alfombras de las oficinas, sin embarrarse jamás en el terreno donde se juega la vida y el destino de nuestra gente", es "eludir cualquier debate descalificando al otro", es "especular con los recursos cuando se juega la vida de una nena de 7 años, por miedo a asumir la responsabilidad de eventuales finales trágicos de los que se quiere estar lejos" y "aceptar los honores de la función pública, rehusando los sacrificios y renunciamientos que esa misma función demanda".
"Violencia es irse a dormir plácidamente cuando un país está en vilo y desgarrado por el dolor. Violencia es estar a 50 kilómetros de distancia de donde se juega la vida un ser frágil que pide a gritos que alguien acuda en su ayuda. Violencia es contar alegremente que se carece de información propia, de inteligencia criminal, de hombres en el territorio, de comunicación con las fuerzas jurisdiccionales locales y que la noticia de la aparición de la persona más buscada de la Argentina se conoció por un noticiero de TV", sentenció el ministro bonaerense y agregó: "Violencia esconderse en las malas y querer figurar en las buenas".
Para finalizar, Sergio Berni aseveró: "Violencia es construir un relato de la obsecuencia, llevando problemas y reclamos al Presidente pero nunca iniciativas concretas" y concluyó: "Cuando asumí como ministro hice un juramento solemne que es sagrado. No voy a ceder un milímetro en cumplir a rajatabla el compromiso de poner lo mejor de mi persona y de trabajar por la seguridad de los bonaerenses. No importan las dificultades, no importan las descalificaciones, no importan las palabras hirientes. Primero está la Nación, que es el Pueblo mismo".