En ese contexto, se refirió al "ajuste fiscal" que lleva adelante su administración de manera "popular". "El ajuste fiscal en nuestro caso es popular porque no cayó sobre el sector privado, sino que cayó sobre los políticos, sobre los empresarios corruptos, sobre los medios de comunicación corruptos, sobre los sindicatos, pero no cayó sobre el sector privado que se dedica a la creación de riqueza", explicó.
"La realidad es que yo creo que esto también lo pude hacer porque lo dije en campaña. Yo hice campaña con una motosierra y anunciaba que iba a recortar el gasto público. También dije que no había plata. También señalé que mi intención era cerrar el Banco Central", analizó sobre el respaldo de parte de la población a su política económica.
En cuanto a las elecciones legislativas de octubre en la provincia de Buenos Aires, Milei confía en una consolidación aún mayor del oficialismo. “Cuando pasemos a esta elección nacional, estimamos que vamos a tener números muy fuertes. Eso quiere decir que se pueden hacer las cosas bien, ser consistente con el largo plazo y obtener buenos resultados en imagen y elecciones. Decir que si uno gobierna bien pierde votos es un falso dilema”, sentenció.
Su definición se produjo un día después del primer acto de campaña en la ciudad de La Plata, donde se dirigió a cientos de militantes y dirigentes de La Libertad Avanza. Allí apuntó directamente contra el gobernador Axel Kicillof, a quien calificó como un “pichón de Stalin”. Y agregó: “La provincia está injustamente castigada por décadas de desidia y hoy atraviesa un pésimo presente”.
Política exterior
Además de hablar de política interna, Milei también se refirió a su política exterior. "Nuestros aliados en el mundo son Estados Unidos e Israel porque básicamente son los mejores exponentes de lo que se considera Occidente, la cultura occidental", reafirmó.
Sobre quienes lo acusan de "nazi", el Presidente rechazó: "No hay persona más pro Israel en el planeta que mi caso. Estoy viajando Israel para recibir el premio Génesis, que es el premio Nobel judío. Soy el primer no judío que gana el premio Génesis. Y los periodistas argentinos me dicen nazi".
Al referirse a la relación con China, el mandatario adoptó un tono más pragmático. “China ha demostrado ser un excelente socio comercial y, en defensa de los intereses de los argentinos, he profundizado esa relación. De hecho, antes de que se aprobara el acuerdo con el FMI, China renovó el swap”, explicó.
Y concluyó: “Para mí esto es un trabajo. No se trata de preferencias personales. Lo que cuenta es lo mejor para el país, y la verdad es que los chinos han demostrado ser unos excelentes socios”.