Después. apuntó a una mirada más general al sostener: “Tenemos una montaña de pesos que nadie quiere. Acá el problema no es que el dólar suba, sino que la moneda pierde su valor. Por estas cuestiones es necesario cambiar”.
La posibilidad de una hiperinflación
El economista hizo un análisis de esta realidad y sostuvo que: “Están todos los condimentos para que haya una hiperinflación. Pero no se genera porque al haber cepo a la gente no le queda otra que refugiarse en el peso”.
“Tarde o temprano la crisis la vas a tener. Es inevitable”, dijo.
“Indicadores sociales peores que en el 2001 y que el Rodrigazo en 1975 y tenemos que multiplicar por cinco la cantidad de pobres. Además. La LELIQ contra la base monetaria es igual que en 1989, antes que la hiper de Alfonsín”, argumentó el diputado.
Y cerró este tema con la frase: “Está todo dado para un desastre” .