La estrategia judicial del Gobierno nacional
Va en dos caminos:
Según confirmaron a A24.com fuentes del gabinete nacional, por un lado la ministra de Salud, Carla Vizzotti hizo una presentación más técnica ante la Cámara Contencioso Administrativa de la Ciudad para pedir la nulidad del fallo de la Cámara de Apelaciones que ordenó continuar con las clases presenciales por considerar que "ese tribunal no tiene competencia" sobre una ley federal como es un DNU y reclamó que llevar el caso a otra jurisdicción federal.
Por su parte, el presidente ordenó al Procurador General de Gobierno, Carlos Zannini, que hiciera una presentación en el fuero administrativo federal pero en este caso, se trata de una denuncia más política. El Gobierno nacional denuncia directamente a Rodríguez Larreta de hacer uso de la mesa judicial de Juntos por el Cambio y utilizar contactos con la justicia porteña para conseguir un fallo favorable.
"No se puede permitir un lawfare sanitario. Estamos ante un fallo de gravedad institucional significativa. Desautorizar las políticas del cuidado es cruzar un límite", señaló el ministro de Justicia, Martín Soria este lunes, al referirse al objetivo de la presentación de Zannini.
Por su parte, Vizzotti agregó que "el DNU tiene fuerza de ley, se aplica a nivel nacional, la ciudad no está por encima del resto. Es un DNU para cuidar la salud pública no para resolver criterios de políticas educativas".
Soria, explicó que van a seguir reclamando "como corresponde" ante los juzgados federales, las cámaras y la Corte Suprema de Justicia de la nación. "Sería bueno que ante la exponencial curva de contagios se junten rápido y resuelvan esta situación inédita", agregó.
Soria fue el más duro de los ministros al referirse a la denuncia de Larreta y denunciar un "law fare" de la justicia porteña que relaciona a funcionarios del entorno del jefe de Gobierno porteño: "Están jugando con la vida y la salud de los argentinos con un nivel de irresponsabilidad tal que se van a tener que hacer cargo, esta vez han ido demasiado lejos con la mesa judicial del macrismo", dijo el flamante ministro de Justicia kirchnerista.
Cerca del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, señalaban ante el conflicto judicial con Rodríguez Larreta que "se cruzó un límite". "No solo es un estrago jurídico el fallo de la justicia porteña, sino que estamos ante algo nuevo: un nivel de confrontación total con una política sanitaria en un momento de adversidad. Esta rebeldía puede tener impacto muy negativo. Judicializar la pandemia es un límite".
En la Casa Rosada acusan a Rodríguez Larreta de "dejarse absorber por el ala dura de Cambiemos".
Admiten cerca del Presidente que hay cierto "escepticismo sobre un fallo favorable de la Corte a las medidas ordenadas por el DNU" e imaginan un escenario de "dilatación" de un fallo del máximo tribunal, ante el recurso de amparo presentado por el Gobierno porteño que denunció un avasallamiento de la Nación sobre la autonomía del Gobierno de la Ciudad.
No obstante, en el Gobierno nacional señalan como un dato positivo un alto acatamiento a las restricciones nocturnas de 20 a 6 de la mañana de parte de la sociedad, y apelan a que más allá del conflicto político judicial con la oposición que gobierna varios distritos, conseguir un alto acatamiento y apoyo social a las medidas.
Consideran que será clave "el humor social" y la evolución de la cantidad de contagios en los próximos días, en la resolución del conflicto de poderes desatado con algunos municipios y gobiernos locales, cuando vaya creciendo la velocidad de contagios y se empiece a ver saturación del sistema sanitario.
"Si a raíz de esta apertura en CABA empiezan a registrarse muchos casos de Covid en escuelas, es un costo político alto que tendrá que pagar Rodríguez Larreta por no acatar las medidas sanitarias federales", dicen cerca de Alberto Fernández.