En el círculo cercano del presidente Alberto Fernández se esperanzan con que si Lula gana el balotaje en Brasil, se sumará a una mayoría de gobiernos de la región que representan coaliciones de centroizquierda o progresistas.
En cambio, señalan que "si gana Bolsonaro vamos a tener al mayor país de Latinoamérica, gobernado por un dirigente de ultraderecha, y podría afianzarse una ola como sucede en otras parte del mundo, como en Europa".
En ambos casos, admiten en la Casa Rosada, "lo que sí vamos a ver es que aunque gane Lula Da Silva el 30 de octubre, se va a encontrar con Bolsonaro muy fuerte, que lejos de desaparecer, va a encabezar una oposición con muchos legisladores y gobernadores que le responden".
Cerca de Alberto Fernández descartan de plano la posibilidad de que un resultado muy ajustado en el balotaje brasileño, ponga en riesgo la convivencia democrática en el vecino país.
Las estrategias de Lula y de Bolsonaro para ganar en el balotaje
elecciones en brasil.jpg
Lula y Jair Bolsonaro, la lucha por la presidencia del Brasil (Foto: Archivo)
Desde la mirada de Argentina, todos están atentos a ver cómo los dos candidatos que competirán a todo o nada en el balotaje para la presidencia de Brasil.
Las cuentas sobre cuántos votos tendrán que buscar para imponerse en la segunda vuelta, hay que tener en cuenta que sumados, el 48% de Lula y el 43% de Bolsonaro, suman un total de 91 puntos y ese electorado difícilmente cambie.
Siguiendo esa lógica, desde la Casa Rosada cuentan que quedaría un 9% del electorado brasileño que votó en la primera vuelta por otros candidatos o en blanco y que podría cambiar su preferencia en el balotaje por alguno de los dos.
Desde el oficialismo en Argentina ven muy difícil que Bolsonaro pueda dar vuelta la elección remontando por lo menos 5 puntos, aunque vaticinan un resultado extremadamente polarizado y muy ajustado.
Según esos cálculos "la elección va a ser muy pareja, puede quedar entre 52 Lula vs 48 Bolsonaro, o en el peor de los escenarios, Lula 51- Bolsonaro 49", señalan.
Lula va a salir a buscar esos 3 puntos que necesita entre los otros candidatos de izquierda y centro, que quedaron afuera: Ciro Gómez (PDT de izquierda) y Simone Tebet (del centrista MDB), más algún voto en blanco.
A la distancia, y sin entrometerse, en el gobierno argentino explican la consolidación de Bolsonaro en que, como en Argentina, "hubo una campaña de estigmatización muy grande de Lula por las causas de presunta corrupción, por la que fue detenido y posteriormente sobreseído.
A la vez, atribuyen la consolidación del voto a Bolsonaro en una relativa mejora de la situación económica, que se vio en el fenómeno de la baja notable del índice de inflación.
La duda es si los brasileños finalmente votarán privilegiando la política (desde el PT denunciaron una escalada de violencia en la campaña de Bolsonaro) o con el bolsillo, un escenario que suele repetirse en cada elección en la Argentina.