La Cámara recordó que la conciliación obligatoria nacional comenzó el 18 de febrero y finalizó, luego de una prórroga, el 18 de marzo. En tanto, la instancia provincial iniciada posteriormente venció el 21 de abril.
A partir de ese escenario, el tribunal entendió que ya no existían herramientas administrativas pendientes que justificaran mantener la ocupación del establecimiento.
La Justicia consideró que la toma perdió capacidad para resolver el conflicto
Uno de los argumentos centrales de la resolución fue que, tras más de siete meses de ocupación, la permanencia dentro del predio “ya ha perdido la virtud de convertirse en el motor de una reapertura de la fábrica”, según expresó el fallo dirigido al secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo.
Los magistrados también señalaron que actualmente existe una diferencia entre la cantidad de trabajadores que continúan con la protesta y el universo inicial de empleados afectados por el cierre.
Según la presentación realizada por Fate ante la Justicia, la empresa informó que la dotación de personal quedó reducida a cero y que se registraron bajas laborales durante los meses posteriores al anuncio del cierre.
Además, el tribunal destacó que 24 personas quedaron imputadas por la ocupación del predio.
Planta de Fate en San Fernando. (Foto: archivo)
“Abandoné mi casa para defender la planta”
Víctor, uno de los trabajadores que permanece en el predio de Fate, relató cómo fueron los últimos siete meses de resistencia tras el cierre de la planta y la ocupación del lugar. Según contó, junto a otros empleados continúa dentro del establecimiento con el objetivo de resguardar las maquinarias y sostener el reclamo laboral.
“Hoy cumplimos siete meses de estar acá permaneciendo fuera y dentro de la planta, resguardando las maquinarias”, explicó el trabajador durante una entrevista con Luis Novaresio por A24.
Víctor aseguró que dejó parte de su vida cotidiana para acompañar la protesta y cuestionó la falta de respuestas políticas durante el conflicto.
El reclamo del sindicato y la postura de Fate
Desde el gremio del neumático rechazaron la decisión judicial y calificaron la orden de desalojo como una medida “aberrante”. El sindicato sostuvo que continuará defendiendo el reclamo de los trabajadores y llamó a reforzar la presencia en la planta.
Por su parte, Fate había solicitado la restitución del inmueble al argumentar que quienes permanecían dentro del predio eran ex trabajadores y que la situación generaba dificultades para garantizar la seguridad del establecimiento.
La compañía también había señalado que el conflicto debía resolverse por las vías laborales correspondientes y no mediante la permanencia dentro de la fábrica.
El cierre de Fate y una crisis que se profundizó durante años
El cierre de la histórica fábrica de neumáticos fue el resultado de un proceso de deterioro que se extendió durante varios años. La empresa había presentado un Procedimiento Preventivo de Crisis en 2019, cuando contaba con aproximadamente 2.000 empleados, y volvió a solicitarlo en 2024.
Ese año, Fate había anunciado despidos y argumentado que enfrentaba una situación económica compleja vinculada, entre otros factores, a la competencia de productos importados.
Con la nueva resolución judicial, el conflicto ingresó en una nueva etapa mientras continúa el reclamo sindical por las condiciones del cierre y las desvinculaciones laborales.