En su momento, al anunciar la iniciativa, el jefe de Gobierno -a fines de mayo pasado- dijo que la medida implica una baja en la alícuota de Ingresos Brutos del 1,5% actual al 1% para la industria manufacturera, que incluye Alimentos y Bebidas, Indumentaria y Calzado, Metalurgia y Siderurgia, y Electrodomésticos, entre otros.
También incluye una reducción del 2,5% al 2% para el sector de la construcción y la eliminación por completo la alícuota del 0,75% que tiene el sector primario, dentro del cual se destacan Ganadería, Agricultura, Pesca y Extracción de Hidrocarburos.
No obstante, desde la oposición advirtieron que la continuidad de los cambios aprobados en la Legislatura estará supeditada al fallo que emita, a futuro, la Corte Suprema de Justicia de la Nación frente al reclamo de la Ciudad por el redireccionamiento de los fondos coparticipables.
Al respecto, la legisladora FDT, Claudia Neira, dijo que “este es un proyecto condicionado porque establece que todo quedará sin efecto si es que existe un fallo contrario de la Corte a la Ciudad”.