¿Cómo? “Para consolidar el voto ideológico de derecha”, arriesgan en el albertismo, y apuntan que esta movida “lo saca a Larreta de la mirada que siempre quiso imponer de que él era algo diferente, en términos ideológicos, al gobierno nacional”.
“No nos pronunciamos ni lo vamos a hacer. Lo que sí creemos es que los votos son de la sociedad, que es la que va a decidir más allá de los acuerdos que se hagan por arriba. Ellos sabrán por qué lo hacen. Además, esos acuerdos no siempre se traducen en votos”, evaluaron, en diálogo con A24.com, desde el entorno de Lammens. “No nos pronunciamos ni lo vamos a hacer. Lo que sí creemos es que los votos son de la sociedad, que es la que va a decidir más allá de los acuerdos que se hagan por arriba. Ellos sabrán por qué lo hacen. Además, esos acuerdos no siempre se traducen en votos”, evaluaron, en diálogo con A24.com, desde el entorno de Lammens.
Párrafo aparte para Espert, que pasó de un “libertariado” antisistema a consagrar los acuerdos más pragmáticos de la realpolitik, incluso con quienes en el cierre de listas le boicotearon su alianza formal con el partido Unir.
El propio Luis Rosales, compañero de fórmula de Espert, le puso palabras:
“No dejamos de tener diferencias en la gestión, pero son más las coincidencias con Larreta que con Lammens. No es bueno que haya una hegemonía en todo el país. Es necesario un contrapeso". “No dejamos de tener diferencias en la gestión, pero son más las coincidencias con Larreta que con Lammens. No es bueno que haya una hegemonía en todo el país. Es necesario un contrapeso".
El frente Despertar cree que puede poner a disposición el casi 4% de votos que sacó en la Ciudad para la categoría a presidente. “Podemos servir de árbitro e inclinar la balanza para definir la elección en primera vuelta", reconoció Rosales en declaraciones a Télam.
Como Espert no llevaba candidato a jefe de Gobierno, no hubo complicaciones. Juan José Gómez Centurión, el otro candidato “deseable” para el macrismo, tampoco lleva postulantes porteños, pero el ex jefe de la Aduana ya avisó que seguirá sin apoyar a ninguno de los dos.
Según la Constitución porteña, para consagrarse en primera vuelta el candidato debe obtener más del 50% de los votos. Nunca pasó en la (corta) historia de la Ciudad. En las PASO, Larreta obtuvo el 44,65% y Lammens el 33,09%. Desde ahí parten todas las especulaciones.
Cómo sigue
Para el Frente de Todos, la segunda vuelta en la Ciudad es (casi) inevitable. “Alberto está convencido de que si se produce una oleada importante a favor que lo haga sumar el 27 de octubre más de lo que tuvo en agosto, Lammens está con todas las chances de ir a balotaje. Y ahí, estamos convencidos de que le ganamos”, se ilusionan cerca del candidato a presidente ante la consulta de este portal.
Y, para terminar, proponen el siguiente ejercicio: “Imaginemos un mes de octubre en el que Alberto gana por más puntos. De ser así, el de la Ciudad será un balotaje que va a estar nacionalizado. Esa oleada va a jugar muy a favor nuestro, y esto lo ve Larreta”.