El desembarco de Santilli en la provincia de Buenos Aires genera también un cambio interno dentro del esquema de Gobierno en la Ciudad. Por ejemplo, el armador y ministro de Gobierno, Bruno Screnci Silva, tiene que determinar si continúa en el cargo o acompaña al “colorado” más de cerca en territorio bonaerense. “La única forma de que salga es que le den un lugar en la lista de diputados nacionales por la Provincia, que viene bastante restringida”, afirman en Uspallata.
Los cambios en el Gabinete de Larreta
Dentro del equipo más cercano de Santilli también resta definir el rol que tendrá a partir del 10 de diciembre el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Agustín Forchieri, cuyo mandato vence. Todos los caminos conducirán a que ocupe un cargo dentro de la estructura del Ministerio de Gobierno. Tanto Screnci Silva como él vienen teniendo una intensa agenda no sólo en el apuntalamiento del objetivo bonaerense del vicejefe sino también en la empresa presidencial de Rodríguez Larreta.
En ese sentido, en breve también habrá otro desembarco entre los que empezarán a recorrer de forma más activa el país en pos de que el jefe de Gobierno se siente en el Sillón de Rivadavia. El subsecretario de Asistencia y Cuidado Inmediato, Maximiliano Corach, dejará en breve su cargo cansado de sus enfrentamientos con la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat, María Migliore, para sumarse a la estructura de campaña.
Estos no serán los únicos cambios de acá a fin de año. Las negociaciones para el cierre de lista y el convencimiento de que tiene que reforzar algunas áreas clave para lo que será la campaña presidencial hicieron que Rodríguez Larreta empiece a tomar la lapicera para rediseñar su equipo.
De regreso a la decisión de la presidenta del PRO; Bullrich se encargó ella misma de dar a conocer los motivos. “Tomé esta decisión porque si perdía con Larreta era un problema”, sostuvo en declaraciones a radio La Red. Tal y como contó este medio, la ex ministra de Seguridad era consciente del problema al que se exponía si llegaba a erguirse victoriosa en una interna en la Ciudad.
Los argumentos de Patricia Bullrich
Otro punto clave es que con el correr de los días se empezó a sentir menos respaldada por el ex presidente Mauricio Macri para que compita. “Ella esperaba que Macri hiciera lo mismo que hizo en 2015 por Rodríguez Larreta; decir que ella era su candidata. Y eso no sucedió”, sostienen cerca de Bullrich. Por ese motivo, puertas adentro, empezó a considerar que el único objetivo era la unidad.
Por otro lado, también tuvo mucha injerencia el enojo que empieza a tener con el propio Macri. “Recorrió todo el país, procuró mantener siempre una postura combativa y dijo lo que otros no podían. Y la forma de pagarle de Macri fue no darle su apoyo”, remarcaron cerca de Bullrich. Sin proponérselo directamente, empieza a aceptar que una de las primeras reacciones después de su decisión es que se “jubiló” a Macri.
Con Carrió se dio una situación similar en la provincia de Buenos Aires. El anuncio lo hizo justamente cuando estaba en viaje junto a Rodríguez Larreta para ver a Del Sel. Del encuentro también formó parte el diputado nacional Maximiliano Ferraro. En esa reunión la impresión que se llevaron del dirigente e integrante del grupo cómico Midachi es que no tiene ganas de competir nuevamente.
El enojo con el PRO por lo que sucedió en 2015 cuando sintió que lo dejaron sólo por no pelear en la Justicia por la elección provincial de ese año en la que hubo sospechas de ciertas irregularidades por parte del Socialismo. “Nos pidió 72 horas para darnos su respuesta, pero nos fuimos con la sensación de que es imposible convencerlo”, contó uno de los participantes del encuentro.