Créditos y empresas off shore

Los Saguier: "Fantasmas del Caribe"

La familia que controla el multimedios La Nación y la obtención de un supuesto préstamo de U$S 40 millones de una entidad acusada de lavar dinero.
Julio César y Fernán Saguier

Julio César y Fernán Saguier, autoridades de La Nación.

El financiamiento de origen oscuro e incierto no es nuevo para los Saguier, la familia que controla el multimedios La Nación desde 1995 cuando mágicamente y sin respaldo económico que lo justifique, obtuvieron en EEUU un supuesto préstamo de 40 millones de dólares por parte del Clariden Bank, banca que varias veces se fusionó y cambió de nombre, pero que tenía como representantes en Argentina a los hermanos Rohm, del quebrado Banco General de Negocios.

Esta entidad estuvo acusada de lavar millones de dólares de la corrupción en la década del 90, además de fuga millonaria de divisas en pleno corralito. La causa terminó prescribiendo a pesar del rechazo del Tribunal Oral Federal 3, pero los jueces de Casación, con las firmas de los magistrados Ana María Figueroa, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos consideraron que si. Casualmente estos últimos están denunciados en el Consejo de la Magistratura por visitar al ex presidente Macri en Olivos en innumerable cantidad de oportunidades.

A comienzos de la década del 90, la dinastía Saguier tenía más apellido que plata. La entonces jefa del clan, Matilde Ana María Noble Mitre de Saguier, tenía un porcentaje mínimo de acciones del diario y era sobrina del fundador de Clarín, Roberto Noble.

La mujer había quedado viuda en 1987 sorpresivamente, su difunto marido era en ese entonces el intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Julio Saguier, un político radical que lejos estaba de ser hombre de fortuna.

Sus hijos tampoco eran millonarios. Por ejemplo Julio César trabajaba como abogado adjunto en el estudio de Gustavo Mirko Schiossberg, Luis estudiaba marketing, Alejandro administraba un campo familiar y Fernán era el corresponsal del diario en Washington.

Pero en 1995 la diosa fortuna estuvo de su lado y aunque en cualquier entidad bancaria seria nunca hubieran calificado para semejante préstamo, los Saguier consiguieron en Estados Unidos un dudoso crédito del Clariden Bank por 40 millones de dólares.

Con ese dinero crearon la firma Matilde Noble Mitre de Saguier (MNMS) Holding S.A, con la cual fueron comprando las acciones del Diario La Nación hasta llegar a un 62,95 % de las mismas, desplazando así a los Mitre de su control tras más de un siglo en el poder del medio de comunicación.

La MNMS Holding SA, firma con la cual los Saguier controlan el hoy multimedios La Nación tampoco iba a estar exenta de escándalos y oscurantismo. La firma creada en Buenos Aires en octubre de 1995 con un capital de 12 mil pesos, que en ese tiempo de convertibilidad equivalían al mismo valor en dólares, no era totalmente de la familia, contaba con socios que aun hoy siguen siendo un misterio.

Matilde Noble Mitre de Saguier y sus hijos eran los propietarios de la mitad de las acciones de la firma, el otro 50% de las acciones pertenecían a la Barton Corp, creada también en 1995 pero muy lejos de la Argentina, en las islas Gran Caimán. Esta extraña empresa tenía como único accionista a otra offshore fantasma, la Kron Corp AVV, radicada también en la misma isla y de la que tampoco nadie sabe quién es el dueño.

Para poder quedarse con la mitad de las acciones del MNMS Holding, la Barton Corp aportó un poco más de 37 millones de dólares en efectivo para cancelar la deuda con el Clariden Bank, la entidad que le había prestado mágicamente una fortuna a los Saguier a pesar que como señalamos no contaban con un respaldo que lo amerite. Si la Barton Corp era una empresa fantasma, también parecían serlo sus directores Philips Clive Blows y Cristopher Shaw.

Su nacionalidad era desconocida, no se sabía donde residían y tampoco figuraban en ningún registro impositivo, de seguridad social o bancario de la Argentina, ni de las Islas Caimán.

Con el correr de los años se develó un poco el misterio, pero no tanto, de Philips Blows hoy se sabe que figura como residente en el paraíso fiscal de la isla de Guernsey y que además fue también director de las compañías inglesas Cove Lamorna Limited, y Seadragon Technical Services Limited. Todo indicaría que su verdadera profesión es la de prestanombres.

Cristopher Shaw fue sustituido en 2010 por Bruce David Mc Naught, quien también reside en la misma isla y es a su vez director de siete compañías británicas. Pero hete aquí otra casualidad, también compartía directorio con Blows en Seadragon Technical Services Limited y figura en los Panama Papers como socio de la petrolera fantasma Oyster Oil an Gas Limited. Hoy en día igualmente fue reemplazado como directivo de la Barton Corp por Andrew Parr, de quien no hay grandes datos.

Pero la Barton Corp no iba a ser la única offshore fantasma de MNMS. Los Saguier armaron la suya en 1998 en las Islas Vírgenes Británicas, la Matilde de Saguier Corp. Con esta firma la familia controla su parte dentro del holding.

La conclusión de esta historia es clara y contundente, los medios del Grupo La Nación están controlados íntegramente por empresas offshore radicadas en paraísos fiscales, del diario fundado en 1870 por el expresidente Bartolomé Mitre no quedan vestigios, ni los viejos fantasmas de toda redacción, lo único fantasmagórico son los empresas de los Saguier.

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