Según su relato, en 2016, poco después de comenzar a convivir en Puerto Madero, quedó embarazada. En ese momento, Alberto Fernández, quien le había pedido compromiso en mayo, mostró lo que Yañez describió como "desprecio y rechazo", dirigido tanto hacia ella como hacia el bebé en gestación.
El expresidente, al enterarse del embarazo, manifestó estar en shock y comenzó a hostigarla, argumentando que la relación era demasiado reciente para consolidarla con un hijo. Según Yañez, esto fue parte de lo que calificó como un "plan de desprecio", que la llevó a tomar una decisión que lamenta profundamente.