A tres semanas de las elecciones que pueden definir el destino de los argentinos para los próximo cuatro años, Mauricio Macri y Alberto Fernández empezaron a mostrar las cartas con las cuales están dispuestos a jugar la partida final.
A tres semanas de las elecciones que pueden definir el destino de los argentinos para los próximo cuatro años, Mauricio Macri y Alberto Fernández empezaron a mostrar las cartas con las cuales están dispuestos a jugar la partida final.
El actual presidente estará este viernes en Bahía Blanca. Desde las 18 horas, encabeza un nuevo acto en el marco de la gira “Si, se puede”. Allí estará nuevamente acompañado por la gobernadora María Eugenia Vidal.
Macri y Vidal, por segunda vez en menos de una semana, se volverán a mostrar juntos, a pesar de los rumores que apuntan a una creciente tensión entre ambos.
El cortocircuito se habría generado a raíz del recorte de fondos que significó para la provincia la eliminación del IVA y la reducción de Ganancias, anunciada por la Casa Rosada para volver a enamorar a la golpeada clase media.
Curiosamente, esta escala de Macri en su extenso raid electoral tendrá como escenario a la localidad bonaerense que, según un informe de la agencia Bloomberg, podría ser elegida por la compañía Amazon para instalar un centro de datos regional.
La empresa con sede en Seattle estaría próxima a anunciar una inversión de 800 millones de dólares en el plazo de 10 años, en el marco de la Ley de Economía del Conocimiento, sancionada a principios de este año. Esa ley prevé beneficios como una reducción del impuesto a las ganancias, del 35% al 15% y menores costos laborales.
Se trata de dos puntos que el sector empresario le viene reclamando a Macri desde 2015 y él no supo implementar, más allá de algunos acuerdos sectoriales, como el que fue implementado en Vaca Muerta.
Para Macri será además un partido de local, ya que Juntos por el Cambio fue la agrupación más votada en Bahía Blanca en las últimas PASO, con el 41,77% de los votos, frente al 34,65% del Frente de Todos.
Todo esto pasa mientras el laboratorio electoral del oficialismo avanza en su nueva estrategia, que consiste en propulsar el milagro. Esto es promover la mística de que la hazaña es posible (con el pegadizo jingle “Mauricio da la vuelta”) y correrse de la crisis económica, para anclarse en la reivindicación de valores como la libertad y la batalla contra el narcotráfico.
“Tenemos que defender la cosas que logramos y de las que estamos orgullosos, como la lucha contra el crimen organizado”, dijo Macri en el acto de ayer en Entre Ríos, en base al nuevo libreto.
En tanto, Alberto Fernández emprenderá también este viernes un rally que lo llevará a Junín, Chacabuco y Chivilcoy, tres distritos en los cuales triunfó ampliamente en las últimas internas.
Tal vez porque sabe que con deuda alta y reservas en baja el ajuste puede ser inevitable, el candidato del Frente de Todos está decidido a levantar la bandera del muy necesario acuerdo social entre gremios y empresarios, con participación de la Iglesia y movimiento sociales.
Su asesor económico Matías Kulfas, uno de los que tiene un lugar casi asegurado en su eventual gabinete, lo definió esta semana como “un pacto de la Moncloa de la producción y el trabajo”.
En los últimos días, Alberto empezó a sentar las bases de ese posible acuerdo a través del entendimiento logrado con la cúpula de la Unión Industrial Argentina. También mediante la unión de la CGT y la CTA, dos organizaciones que deberán avalar en el futuro un plan económico para “volver a poner en marcha la economía”.
La apuesta resulta, al menos por ahora, una confesión de deseos, mas que un puerto al cual sea fácil arribar en medio de la tormenta social. Es que cada uno de esos sectores, en privado, aspira a una reivindicación de sus reclamos y ninguno de ellos da muestra de estar dispuesto a ceder en lo más mínimo.
Mientras tanto, en el bunker de la campaña albertista preparan a toda máquina un gran anuncio para la semana que viene, con eje en la lucha contra la pobreza y el hambre.
A todo esto, en la recta final, se espera que ambos candidatos hablen en el próximo Coloquio de IDEA, que se desarrollará en Mar del Plata, entre el 16 y 18 de este mes, a escasos días de los comicios. Promete ser la última apuesta de uno y otro ante el recalentado círculo rojo.