Irreconocible

Macri quiere avanzar, pero Alberto maneja los tiempos de la transición

Stella Gárnica / a24.com
por Stella Gárnica / a24.com |
Macri quiere avanzar, pero Alberto maneja los tiempos de la transición

Mauricio Macri quiso empezar esta semana con las reuniones entre ministros entrantes y salientes para avanzar en la transición ordenada, como definió el mismo día de las elecciones. Pero su sucesor, Alberto Fernández evita aparecer co-gobernando la crisis que heredará de Macri y por eso demora sus designaciones y maneja los tiempos de la transición.

Ese contraste quedó a la vista en la primera semana post elecciones en la que Macri se mostró hiperactivo convocando al diálogo. Su objetivo es mostrar lo opuesto a la transición que le tocó vivir cuando asumió en 2015 con su antecesora y ahora Vicepesidente electa, Cristina Kirchner.

Fuentes cercanas a Alberto Fernández confirmaron a A24.com que no anunciará los nombres de sus interlocutores para negociar la transición hasta su regreso de México, donde el lunes mantendrá su primera visita oficial en el exterior y será recibido por su par López Obrador.

Tampoco adelantaría los nombres de sus futuros ministros hasta muy cerca del traspaso del mando, el 10 de diciembre, para evitar un desgaste anticipado innecesario, admiten en las oficinas de México al 400, donde -a 5 cuadras de la Casa Rosada- Alberto reúne a sus equipos de trabajo.

Pese a que Alberto ya eligió un equipo para comenzar el traspaso, las charlas solo son informales porque evita avalar la nueva devaluación post elecciones, el nuevo aumento de tarifas que se vio reflejado en otro aumento de la inflación y que calculan hacia fin de año superaría el 60 por ciento.

En esa estrategia, intenta diferenciarse del "modelo económico" de Macri y pone límites a la necesidad del actual presidente de apurar la transición. La estrategia de Macri es implicaría en la práctica delegar o compartir el costo político de tomar medidas impopulares en medio de la profundización de la crisis económica.

Otro tema que desvela a Macri es avanzar en la renegociación de la deuda externa. Su ministro Hernán Lacunza intenta apurar, tendiendo puentes entre el FMI y los interlocutores de Fernández, Matías Kulfas, Cecilia Todesca y Guillermo Nielsen.

Las conversaciones informales de la pata política las siguen el ministro del Inteiror, Rogelio Frigerio con el jefe de los equipos técnicos de Fernández, Santiago Cafiero. Desde allí negocian la institucionalización del traspaso, desde cómo será la ceremonia de entrega del mando el 10 de diciembre al mediodía, hasta las reuniones que mantendrán los ministros y asesores de Alberto en cada área de la administración.

Es allí justamente donde están trabajadas las negociaciones por la transición. "Nosotros estamos listos para empezar a trabajar, cuando el presidente electo lo diga", enfatizaron a coro los ministros salientes de Justicia, Germán Garavano y el canciller Jorge Faurie. Pero en las oficinas de Fernández replicaron: "Cuando estén los nombres se los vamos a dar", sin más detalles.

La transición como un juego de ajedrez

La estrategia de Fernández de demorar las reuniones tiene que ver, además, con los gestos lanzados desde el escenario del búnker de Chacarita el mismo día de la elección, cuando festejaron el triunfo junto a Cristina Kirchner y Axel Kicillof.

El mensaje fue el mismo: "Macri debe hacerce cargo y gobernar hasta el último minuto de su mandato", dijo Cristina Fernández el día del triunfo, y Alberto le reclamó "tomar las medidas que sean necesarias para que los argentinos dejen de sufrir". Esa misma noche, Macri ordenó al Banco Central imponer el cepo cambiario para frenar la sangría de reservas.

Por eso, como en un juego de ajedrez, en el albertismo y en el kirchnerismo, empezaron a mover las piezas para construir poder pero no van a adelantar sus próximos pasos hasta que consideren que sea necesario.

El plan de Macri

Pese a la cada vez más grave crisis económica que deja sobre el fin de su mandato, Macri diseñó junto a su álterego, Marcos Peña una doble estrategia para instalarse el 10 de diciembre como el jefe de la futura oposición:

  • Hacia adentro de la coalición Juntos por el Cambio evitar una guerra de todos contra todos por el liderazgo y mantenerla unida, con todos los socios adentro. Relega así la idea de la UCR, la CC y los PRO con María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta que se imaginan encabezando un nuevo liderazgo.
  • Hacia afuera, mantener unida la coalición que lo llevó a sacar el 40% de los votos, y consolidarla como la segunda fuerza parlamentaria, en el reparto de poder en el escenacio político del país que viene.

Una alta fuente de Casa Rosada enmarcó las reuniones que mantuvo Macri entre lunes y jueves con los dirigentes de la coalición en la necesidad de ordenar en diciembre la institucionalización de todos los partidos que integran Juntos por el Cambio, y no descartaron en declaraciones a A24.com, que Macri pueda presidir el partido PRO que debe elegir autoridades en diciembre.

No es el único partido que tiene que cambiar sus cabezas: hay renovación de autoridades en la UCR (hoy presidida por el gobernador de Mendoza y diputado electo, Alfredo Cornejo) y la Coalición Cívica, tras la renuncia a la política de Elisa Carrió.

Tanto los radicales como los dirigentes más cercanos a Macri - María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta- le reclamaron un poder compartido en la administración del futuro polo opositor.

En eso estuvo Macri el jueves cuando recibió en Casa Rosada a Vidal y a su ministro de Seguridad y diputado electo, Cristian Ritondo, quien suena como jefe del interbloque de diputados de la futura oposición. También se discutió con los radicales, con José Cano como intermediario la distribución del poder de la oposición en las futuras comisiones parlamentarias.