"Lamentablemente, a partir de la tragedia, la peor de varias que hemos tenido en la historia con nuestros ferrocarriles, se lanzaron a comprar un montón de cosas, sin tener una idea de clara de cómo, para qué, cómo hacerlas funcionar, cómo repararlas, cómo mantenerlas. No era así. Las cosas hay que planificarlas, estudiarlas", completó.