- Discurso al Congreso, el 1 de marzo
- Entrevista con Luis Majul, el 17 de marzo
- Arenga en el gabinete ampliado, el 21 de marzo
- Video con la Vecina, el 17 de abril
- Conversación con Viviana Canosa, el 22 de abril
Primera cuestión
Exponerse en persona, con la opinión publica atenta y descendiendo en las encuestas, no es tarea fácil. El presidente ha sido muy criticado por muchos de sus comentarios con justa razón, tuvo frases poco felices en varias de los momentos arriba mencionados. Sin embargo, debemos reconocer el hecho de que enfrente la cámara e intente brindar las explicaciones de cada tema, ante una realidad que se presenta compleja.
Discurso presidencial
No es novedad que el presidente de la Argentina el 1 de marzo decidió ponerle el cuerpo a la campaña electoral pensando en octubre. Ese día se mostró exaltado, enojado y visceral. Levantó su tono mucho más de los acostumbrado. Generó sorpresa. Se discutió si había cierta manipulación porque el Mauricio Macri de hasta ese momento, se mantenía tranquilo y más medido.
La entrevista con Luis Majul no hizo más que confirmar la presunción de que venía un nuevo tono presidencial de campaña. Se lo vio apresurado, con la intención de conducir la charla, llevarla a un terreno en el que se hable de los asuntos positivos y no solo de economía ni inflación. Su intranquilidad trascendió la pantalla.
Durante el gabinete ampliado habló de su enojo con la mentira, encontró algo de comodidad en el tenor de la disertación.
Con la vecina semanas más tarde, generó un video compungido, poco convencido de lo que estaba haciendo (no quedó claro si no le caía bien el formato o las medidas que anunciaba como un alivio para los argentinos).
Mauricio volvió a ser Macri
El último lunes, lo entrevistó Viviana Canosa, en un contexto amable y respetuoso, en el que Macri pudo explayarse con tiempo y no sintió presión.
Calmo y prudente, pudo tener espacio para desarrollar el contenido “Cambiemos”.
- Reflexivo pero activo
- Sereno. Con decisión al responder.
- Enérgico, polarizó en cuanto pudo.
- Defendió a Vidal, habló de Lousteau, de Massa… en fin.
- Se permitió una moderada autocrítica.
- Tuvo sus frases polémicas y hasta malas palabras.
Finalmente
Macri va logrando el tono que le queda cómodo: el contenido ya está en posición. Será polarización, alivio, herencia, corrupción. Siempre, a la espera de que afloje la crisis y no haya sobresaltos. Si eso sucede, se podrán ver (de lejos) las cosas que intentan mostrar como gestión de gobierno, los “otros” temas (sí, hay otros temas, aparte de la economía).
Macri sacó su manual de campaña, la hoja de ruta Cambiemos. Lo colocó en la mesa, y comenzó a usarlo al pie de la letra.
Esta vez, lo desplegó correctamente.
(*) El autor es consultor en comunicación política.