Qué es SOMOS BUENOS AIRES y por qué se presenta como una "nueva identidad política"
Con el nombre SOMOS BUENOS AIRES, la alianza busca construir una identidad distinta a las opciones predominantes del escenario actual.
“Es una declaración de pertenencia”, afirmó Julio Zamora, uno de los impulsores del espacio. Para el intendente de Tigre, el nuevo frente representa una manera de poner “los intereses de la sociedad y la provincia por encima de cualquier interés sectorial o partidario”.
“Este espacio tendrá a los intendentes y a la sociedad bonaerense como protagonista. SOMOS BUENOS AIRES habla de lo que nos une más allá de las diferencias”, agregó Zamora. Según su visión, se trata de un proyecto transversal, colectivo y centrado en valores como el trabajo, la honestidad y el bien común.
En un contexto de creciente desafección política y alta abstención electoral, la coalición apuesta a representar a quienes no se sienten contenidos por las opciones actuales. En ese sentido, Manes y Schiaretti coinciden en que el mayor desafío no es ganarle a otro partido, sino recuperar la confianza de la ciudadanía.
Facundo Manes: "La provincia no está condenada al fracaso"
El neurocientífico y dirigente radical Facundo Manes fue enfático al presentar los objetivos del nuevo espacio. “En estas elecciones los bonaerenses podemos sembrar la semilla de un futuro mejor. La provincia necesita otro destino. No está condenada al fracaso”, expresó.
Manes sostuvo que Buenos Aires puede volver a ser el motor del desarrollo nacional, y que es hora de construir “un cambio al cambio”. La frase apunta directamente a la gestión del presidente Javier Milei, cuya propuesta de “refundación” del país, según Manes, pone en riesgo el sueño argentino de prosperidad, clase media y desarrollo con educación.
“La sociedad necesita una nueva herramienta política para cambiar el país sin destruir el sueño argentino: un país próspero, de clase media, con trabajo de calidad, educación, conocimiento y producción”, remarcó el dirigente.
El rol de los intendentes y el objetivo 2027
Uno de los ejes de SOMOS BUENOS AIRES es su base territorial. El espacio está compuesto por intendentes de distintos orígenes políticos, con gestión activa en sus municipios y fuerte cercanía con las problemáticas locales.
Julio Zamora aparece como el articulador principal de ese grupo. Su experiencia en Tigre, un distrito clave del conurbano, se combina con el respaldo de figuras como Stolbizer, Fein, Carrió y Monzó, que dan volumen político al armado y proyección más allá de lo electoral.
Si bien el primer objetivo inmediato son las elecciones del 7 de septiembre, donde competirán por lugares clave en la estructura provincial, el horizonte del espacio está puesto en 2027. Manes y Schiaretti consideran que el actual sistema de coaliciones está agotado y que se necesita una alternativa sólida para los próximos comicios presidenciales.
Un mensaje hacia el futuro: ni volver al pasado ni ser furgón de cola
Desde su génesis, SOMOS BUENOS AIRES busca posicionarse como una tercera vía real. No apunta a reciclar viejos frentes, ni tampoco a sumarse como socio menor a propuestas emergentes como La Libertad Avanza. Según sus impulsores, el país necesita una fuerza capaz de unir gestión eficiente, valores democráticos y vocación de futuro.
“No queremos resucitar coaliciones que fracasaron ni ser furgón de cola de nadie”, repiten en los círculos cercanos al armado. El mensaje es claro: se trata de una construcción a largo plazo, que parte desde la provincia más importante del país y que pretende escalar a nivel nacional.
Una coalición plural con base en el centro político
La composición de SOMOS BUENOS AIRES evidencia una apuesta por el centro político, con figuras de diversos orígenes pero un objetivo común. La presencia de la UCR, la Coalición Cívica, el Partido Socialista, el GEN y el Partido del Diálogo sugiere un espacio con pluralidad ideológica pero coincidencias programáticas.
La estrategia también parece apuntar a captar a los votantes moderados, que no se sienten representados ni por el rumbo del gobierno nacional ni por la oposición tradicional. En definitiva, la nueva alianza aspira a interpelar a los desencantados, los independientes y los votantes sin representación clara.