María Eugenia Vidal y la caja provincial, las principales trabas a la unidad del PJ bonaerense
PeronismoUnificado

María Eugenia Vidal y la caja provincial, las principales trabas a la unidad del PJ bonaerense

Más que Cristina Kirchner, o La Cámpora, o el recuerdo de la “década ganada”, el verdadero escollo para la “unidad” del peronismo bonaerense es la gobernadora María Eugenia Vidal. Hábil, ella supo identificar desde La Plata a los aliados correctos, y encontró en un sector del peronismo al interlocutor clave para garantizarse leyes. Es un juego de beneficio mutuo que deja en stand by, por ahora, la posibilidad de reunificar el PJ.

¿Por qué? Ante su inferioridad numérica en la Legislatura, el oficialismo sedujo a un grupo de intendentes del Conurbano que se abrió del FpV y armó un bloque propio para negociar en línea directa con Cambiemos. En ese equipo las órdenes las da, como un director técnico en las sombras, el lomense Martín Insaurralde, que tiene al diputado Federico Otermín como su delegado.

Señales. La semana que pasó dejó una muestra indudable de la tensión que hay entre este bloque de ocho --bautizado “PJ Unidad y Renovación” y conducido por Julio Pereyra-- y los intendentes del interior, cercanos al kirchnerismo y agrupados en la más numerosa bancada “Unidad Ciudadana”.

Molestos con el pacto fiscal aprobado por la Legislatura, diputados e intendentes del interior hicieron una presentación grupal para modificar la ley y el reparto de los recursos coparticipables a los municipios. Tenían el apoyo de la bancada “dialoguista”, pero a último momento los de Insaurralde decidieron no ir. Y no sólo eso. “Empezaron a operar para que se postergara”, dijeron a A24.com desde uno de los municipios afectados.

También aclararon que no es un tema “Conurbano versus interior”, porque en el Gran Buenos Aires hay intendentes "duros" como Verónica Magario (La Matanza), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada) que apoyan estas movidas. “Lo que pasa es que Martín labura para Vidal -dicen sobre Insaurralde-. Se hacen los enojados, y que hay que hacer oposición, y después cierran con ella”.

¿A qué se refieren? En los papeles, muchos de los legisladores conducidos por Insaurralde votaron el pacto y el consenso fiscal de Vidal. Era presumible que no quisieran sumarse a nada. Por eso, el intendente de San Antonio de Areco, Francisco “Paco” Durañona, no se la dejó pasar a Insaurralde, que el mismo jueves en que faltó a la presentación se mostró en Lomas con Agustín Rossi, en otra pirueta de “unidad” peronista.

¿Qué dicen en el bloque de Insaurralde? “El acompañamiento al Ejecutivo no compromete la unidad, porque la política va por otro lado”, apuntó a A24.com un operador de esa bancada. “El intento de unidad se mantiene, lo otro responde a un compromiso de gobernabilidad que es recíproco: hace a la Provincia y a los legisladores”. Pragmatismo puro: fuera del poder, el peronismo municipal tiene que adaptarse para sobrevivir.

Mientras los más confrontativos lo corren por izquierda, cerca de Insaurralde avisan que “en poco tiempo se va a hacer pública una posición más dura”. De hecho, dicen que, en muchos casos, las “críticas” al gobierno de Mauricio Macri las hacen los representantes territoriales de esos legisladores. Como para mantener las formas.

¿Es posible la “unidad total” del peronismo si no pueden ponerse se acuerdo en Buenos Aires, el distrito más representativo, el más grande, el que Cristina usa como domicilio de cambio cuando quiere ser candidata? Parece difícil. Por el momento quedan las preguntas. La única respuesta la tiene Vidal.