Sin acuerdo entre los negociadores
La breve definición de Mauricio Macri fue muy directa. Junto al jefe de los diputados de Pro, Cristian Ritondo, De Andreis discute un entendimiento electoral nacional con representantes de LLA - los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem y el jefe de Gabinete, Diego Santilli - en encuentros quincenales que se realizan en la Casa Rosada.
Sin embargo, la posibilidad de un acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza está estancada. Macri reconoció a las apuradas que no se avanzó nada. Lo que queda por detrás si esa falta de avance es en todos los distritos posibles o en los dos más importantes. A nivel nacional, como para compartir la lista de diputados nacionales y en la ciudad de Buenos Aires.
El PRO llegó a ser un partido nacional y luego llevó a Mauricio Macri a la presidencia en 2015 desde su gestión en el distrito base: la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, en las elecciones de medio término de este gobierno de Javier Milei, la hegemonía del PRO se cortó. La Libertad Avanza, con Manuel Adorni como su primer candidato, ganó las elecciones porteñas. Los libertarios aspiran a controlar el distrito porteño.
Por eso, el partido de Mauricio Macri busca un acuerdo electoral en el que el candidato a Jefe de Gobierno no cambie de signo y continúe siendo del PRO.
La breve definición de Macri ("no se avanzó nada") da para suponer que esta hipótesis tampoco tiene un buen marco en la negociación entre los responsables de ambas formaciones políticas.
Otro lamento de Mauricio Macri
Antes, no en la breve nota, sino en su discurso en el acto, tuvo otro momento de una reflexión no muy positiva: "En la Argentina estamos debatiendo si déficit fiscal sí o no, si sigue uno o sigue el otro, y el presupuesto, en vez de ser un lugar de unión de los argentinos, donde decimos ‘nuestros escasos recursos los vamos a poner en el lugar que corresponde’, es una guerra, una batalla”, afirmó Macri, y resumió: “Todo esto es política de la mala. Da bronca”.