En qué se ajustó. Las dos reducciones más importantes son a entes que están por fuera de la administración central, y solo reciben transferencias directas. Las universidades nacionales son las más perjudicadas por este cambio: se le redujo el crédito por $1.639 millones en lo que va de septiembre. YCRT perdió 1.191 millones de crédito.
Otro área que sufrió recortes fue la oficina de Marcos Peña: de los $965 millones, $440 millones corresponden a Prensa y Difusión; otros $213 millones a Actividades Centrales; y $196 millones a Formulación y Ejecución de Planes.
Algunos aumentos importantes fueron para las Fuerzas de Seguridad, relacionados a aumentos salariales y pago de pensiones, financiadas con fondos de la ANSES. Para Gendarmería, un aumento de $400 millones; para la Policía Federal, $42 millones (en su mayoría, pago a docentes de la fuerza); para los bomberos voluntarios, $17 millones.
El Ministerio de Desarrollo Social deberá ajustarse por reducciones en Espacios de Primera Infancia e integración Socio Urbana.
Qué significa. Las reducciones o aumentos del crédito son correcciones del gobierno, que le marca límites de gasto a cada área de la Administración. La quita del crédito vigente, según su nombre en el presupuesto, significa que un determinado ente del gobierno no podrá realizar un gasto previsto.
Qué dicen desde el Gobierno. En diálogo con A24.com, desde el Ministerio de Hacienda aclararon que estos cambios no significan recortes definitivos, sino que mueven partidas para permitir que las áreas que demanden más gastos puedan hacerlos. "Es parte del manejo presupuestario, ciertas áreas necesitaran autorización de mayores gastos y otras necesitaran menos, de ahí es la facultad delegada para mover partidas", explicaron en Hacienda.
Ese movimiento implica quitarle la posibilidad de gastar a otras áreas. Un juego de prioridades.