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Irreconocible

Modelo "K", "M" o "D": los tres escenarios del Congreso que viene

por Pablo Winokur | 05 de noviembre de 2019 - 06:26
Modelo K, M o D: los tres escenarios del Congreso que viene

Macri quiere entregar los papeles cuanto antes para irse a dormir en paz. Alberto no quiere recibir ni un memo, no vaya a ser que lo hagan cargo de cosas con las que no tiene nada que ver.

En la Rosada están listos para recibir al equipo de transición; pero, por cómo viene la mano, difícil que algún albertista caiga ahí antes del 10 de diciembre. El miércoles (o jueves) Alberto anunciaría quiénes son esos equipos de transición.

Mientras tanto el futuro líder de Diputados, Sergio Massa, activa negociaciones para encarar en el Congreso algunas reformas fundamentales.

  • Renegociación de la deuda.
  • Reforma impositiva.
  • Consejo Económico y Social para generar acuerdos entre gremios y empresarios
  • Emergencia económica
  • Reforma impositiva
  • Consejo de Seguridad.

Estas reformas son grandes títulos. Lo cierto es que no necesariamente todas estas medidas van a ser simpáticas. Y acá empieza a jugar un factor fundamental a la hora de encarar reformas, sea cuales fueran: se necesita un Congreso que debata de manera civilizada y ordenada (aun en las disidencias) cada una de las medidas que proponga el próximo gobierno. Algo de lo que no gozó Cambiemos salvo el primer año de gestión.

El Frente de Todos, a priori, no va a tener mayoría propia (automática) ni en Diputados ni en el Senado. El recuento definitivo en Entre Ríos deja al peronismo también en el Senado debajo de Cambiemos: número mentiroso porque el Frente de Todos va a sumar a varios senadores provinciales y difícilmente todos los aliados a Macri sigan en Cambiemos. Lo vemos un poco más adelante.

Escenario 1. La escribanía, modelo K

Como en el primer gobierno de Néstor, del que Alberto era jefe de Gabinete, se lanza la escribanía y la hegemonía K. Esto es: el Ejecutivo manda al Congreso sus ideas y los legisladores solo certifican sin debate posible. ¿Qué posibilidades hay de que esto pase?

• Si sumamos a todos los diputados y senadores referentes de gobernadores que hicieron campaña por Alberto Fernández, el Congreso va a tener una absoluta hegemonía del Frente de Todos.

• Siguiendo esa línea Alberto tendría amplios poderes para imponer reformas, pedir delegación de facultades, etc.

• Frente a tamaña superioridad seguramente otros partidos no alineados van a apoyar, amparados en el peso conceptual de la crisis. Esto abarca al lavagnismo residual, al Movimiento Popular Neuquino, a Juntos Somos Río Negro… Y, ¿por qué no? A algunos radicales con responsabilidades de gobierno.

• En ese esquema, la oposición dura critica, pero no tiene fuerza para cambiar nada.

Escenario 2. Poniendo estaba la gansa, Modelo M

Al igual que Macri, Alberto tiene que seguir negociando con gobernadores peronistas o aliados desde afuera que le imponen condiciones para aprobar leyes. Cada ley le termina saliendo carísima.

Alberto mantiene un bloque fuerte pero no mayoritario. Los gobernadores “aliados” piden dinero para sus provincias o fijan condiciones para que sus legisladores voten. Todo se traba en una intensa negociación parlamentaria interna.

• El kirchnerismo endurece posiciones (ya hoy en el Senado piden liderar o arman bloque propio) y los gobernadores del PJ hacen rancho aparte.

• Los gobernadores peronistas también se suben el precio en las negociaciones.

• La oposición, se relame mientras el peronismo pelea.

Escenario 3. Unidad nacional, modelo Duhalde

Sería el fin de la grieta. Ante tremenda crisis, Juntos por el Cambio entiende que Alberto tiene que tomar medidas difíciles y apoya con sus votos algunas de las (duras) reformas necesarias.

Massa trabaja en esa línea: tratando de acercar posiciones con la UCR y el ala dialoguista del PRO.

• Va a usar su “sistema de relaciones” para intentar que todos apoyen las medidas.

• La oposición en este esquema colabora. Quizás no toda, todo el tiempo. Pero, como en época de Duhalde, el gobierno encontrará a algún radical amigo que se levante de la silla en el momento oportuno para garantizar una mayoría.

• No queda claro si hay margen político para tamaña muestra de generosidad de ambas partes.

Una reunión (a confirmar) de gobernadores de esta semana puede terminar de cerrar las incógnitas en torno a estos tres escenarios. ¿Negociar desde adentro o desde afuera? Esa es la cuestión que se debaten algunos de los principales gobernadores del albertismo como Juan Manzur (Tucumán) o Gustavo Bordet (Entre Ríos).

Mientras tanto, en la oposición…

Empieza el duro debate de interno de quién es el “padre” de la “derrota digna” y (por lo tanto) el liderazgo de la oposición (y su relación con el nuevo gobierno).

Macri quiere dirigir el espacio. Está buscando casa cerquita de Olivos por si le quieren preguntar algo.

En la vereda de enfrente lo tiene a Alfredo Cornejo, hoy gobernador de Mendoza y titular de la UCR, ambos cargos próximos a vencer. Entra como diputado el 10 de diciembre y aspiraba a ser presidente de bloque pero sus correligionarios mucho no lo quieren. Cornejo además viene con el Coti Nosiglia bajo el brazo y tiene una alianza con el radicalismo porteño cuya cara más visible es Martín Lousteau.

Por otro lado está el radicalismo macrista (Morales, Negri y Naidenoff) que jugaron fuerte para levantar los números de Juntos por el Cambo. Se sienten reivindicados y quieren sumar peso, quedarse con los cargos partidarios y legislativos. El esquema de ellos es: Morales presidente de la UCR, Negri del bloque de Diputados (¿y del interbloque?), Naidenoff del bloque del Senado y a Cornejo le darían la vicepresidencia segunda de la Cámara de Diputados.

El problema es que el polo Cornejo-Nosiglia no estaría muy contento con esto y amenazan con romper el bloque.

Larreta, único Ejecutivo que le queda al PRO, está más cerca de la posición radical. Quiere rediscutir liderazgos. No hubo foto hasta ahora entre Macri y él a solas. Vidal se va a concentrar en provincia.

Emilio Monzó dice que sigue adentro pero arma rancho aparte (¿y ofrece colaboración?). Dice que tiene 10 diputados que le responden y que van a armar bloque aparte. Suficiente para sacarle al PRO su puesto de partido dominante dentro de la coalición opositora. Monzó es un gran jugador de truco.

La Coalición Cívica está difícil después de la retirada de Carrió. Maximiliano Ferraro va a ser el presidente del bloque. Pero el futuro en ese frente todavía es muy incierto.

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