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POLÍTICA

La nueva obsesión de Alberto: el desempleo, y el pacto económico y social para controlar la crisis

La nueva obsesión de Alberto: el desempleo, y el pacto económico y social para controlar la crisis
Gira presidencial de Alberto Fernández (Fuente: Télam)

Alberto muestra los logros de la cuarentena en el 85% del territorio argentino donde no circula el coronavirus pero su principal obsesión es el 15% del territorio que concentra el 40% de la población y sufre una abrupta caída de la actividad económica que derivó en una amenazante caída del empleo tras la parálisis de los últimos meses.

Así lo admite un informe del Ministerio de Trabajo -al que tuvo acceso A24.com- que registró una caída en el mes de abril del 3% de los trabajos registrados respecto de abril del año 2019.

La crisis del Empleo vista por el Gobierno

En el informe de marzo, el primer mes de cuarentena, la caída del empleo formal en Argentina respecto a febrero de este año, fue de 0,5 %, pero el segundo informe sobre la evolución del empleo en el mes de abril -mes de mayores restricciones por la cuarentena- la cifra se mantuvo igual, en un promedio del 0,6% mensual y un 3% interanual.

"El ineludible aislamiento social, al restringir la vida social y la actividad económica, está causando efectos negativos en la situación laboral de las y los trabajadores, en todo el mundo", reconoce el Gobierno en un informe elaborado por el Ministerio de Trabajo para medir los efectos de la pandemia.

El informe señala que según estimaciones realizadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), durante el segundo trimestre de 2020, "la cantidad de horas trabajadas a nivel mundial disminuirán un 10,7% con respecto al cuarto trimestre de 2019". Esto equivale a una pérdida de 305 millones de empleos a tiempo completo (considerando una semana laboral de 48 horas) a nivel mundial".

La Argentina no escapa de este escenario, si bien presenta algunos elementos diferenciales.

La información que surge de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) para el mes de abril y del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) para el mes de marzo, refleja con claridad el impacto de la pandemia en el trabajo registrado, interrumpiendo así, la incipiente recuperación que se había vislumbrado en febrero. El trabajo se concentra en los 13 centros urbanos más importantes del país.

En tanto, una encuesta privada de la UCA habla de la pérdida en lo que va de cuarentena, de unos 800.000 puestos de trabajo perdidos en la pandemia en la Argentina.

Ambas fuentes de información muestran que el trabajo registrado se contrajo en la mayoría de sus modalidades, incluyendo el empleo asalariado en empresas privadas.

Esto se verifica en un contexto en el cual, en abril, según la EIL, el 19% del total de las empresas relevadas no operó y el 38% de las firmas operó a menos del 50% de su capacidad productiva.

En marzo, mes que comenzaron las medidas del aislamiento social, a partir de la información del SIPA se contabilizaron 105 mil trabajadores registrados menos en relación al mes anterior, lo que representa una caída del 0,9% en la cantidad total de personas ocupadas en la economía formal entre febrero y marzo.

Tal disminución se debió, fundamentalmente, a la contracción del empleo asalariado privado, que se redujo un 0,8% (48 mil trabajadores menos) y al trabajo monotributista que cayó un 2,8% (-45 mil trabajadores).

Todos los sectores de la economía, con excepción de los Servicios de salud y el Suministro de electricidad, gas y agua, vieron reducido su nivel de empleo en marzo en relación a febrero.

Las actividades limitadas a trabajar de manera remota son las que registraron las caídas más pronunciadas, Pesca (-5,3%), Construcción (-4,6%), Hoteles y restaurantes (-1,7%), Servicios sociales (-1,4%). Industria y Comercio mostraron caídas del orden del 0,4%, reconoce el informe del Gobierno.

En cambio, los despidos sin causa se contrajeron un 0,25% debido a la vigencia, en abril, del Decreto PEN Nº329/2020 que dispuso la prohibición de los despidos por las causales de falta o disminución de trabajo y fuerza mayor.

El Gobierno atribuyó un freno a la caída del empleo a las medidas tomadas como parte de la emergencia por COVID-19 como "que comparten el triple objetivo de preservar el empleo, apuntalar los ingresos de las personas que se ven impedidas de trabajar y de sostener a las empresas más afectadas por la coyuntura".

En las últimas reuniones con empresarios y la CGT, el Presidente confirmó que el Estado continuará pagando en junio el salario complementario para el empleo y las empresas formales, los créditos a tasa cero para el trabajo monotributista, el seguro por desempleo ampliado para los cesantes de puestos asalariados registrados (en el marco del programa ATP) y el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) que alcanzó a 9 millones de personas. Los subsidios serían depositados esta misma semana pero no alcanzarán a los aguinaldos de junio.

El pacto con la UIA y la CGT

Por eso, Alberto ordenó esta semana acelerar la ronda de negociaciones con empresarios y gremios, para avanzar en su promesa electoral de impulsar un nuevo “pacto o contrato económico y social” que ponga límites a los conflictos por la profundización de la crisis económica.

En ese marco, Alberto recibió el jueves en Olivos a los empresarios de AEA y de la UIA, y envió mensajes de reconciliación al establishment petrolero de la mano de la familia Bulgheroni.

Mientras, los ministros de Trabajo, Claudio Moroni y del Interior, Wado De Pedro terminaron de sellar entre jueves y viernes, el acuerdo entre los empresarios de la UIA y la CGT para extender por 60 días el Decreto que prohíbe los despidos de personal en cuarentena y acepta bajar un 25% los sueldos a los empleados suspendidos por no ser considerados esenciales o no pueden trabajar por ser de riesgo en la pandemia.

Fernández prometió esta semana ante empresarios que no avala la idea de sectores del ultrakirchnerismo de comprar acciones de empresas a cambio de la ayuda y les pidió que sostener la actividad económica, reinvirtiendo en el país: pero por las dudas ordenó al Banco Central volver a aumentar el cepo cambiario.

Los números que admite el propio Gobierno son elocuentes: una caída del 75% interanual del sector de la construcción, un 33% de la industria, 90.000 puestos de trabajo en abril, pero a la vez, señala que con la nueva flexibilización ya el 79% industrias volvieron a trabajar sin restricciones y lo mismo sucede con el 81% de comercios en el pais.

"La pos cuarentena ya está", dijo Alberto al visitar este viernes la provincia de La Pampa en un nuevo raid por las provincias donde se pudo contener el coronavirus y sale a inaugurar obras públicas para reactivar la construcción.

194.000 empresas beneficiadas por programa ATP, 2 millones de empleados privados cobrarán en junio la segunda cuota del sueldo complementario que paga el Estado, y 9 millones de personas cobrarán el IFE, lo que sumados a subsidios al desempleo, créditos y demás beneficios un desembolso de 27 mil millones de pesos, dijo el Presidente. Eso equivale al 2,6% del PBI del país.

En total, alrededor de 11,5 millones de trabajadores fueron alcanzados por algunas de las cuatro políticas mencionadas, este número representaba una cobertura del 70% de la población ocupada del sector privado en el cuarto trimestre de 2019, indicó el Ministerio de Trabajo.

"De este modo, la información sobre la evolución reciente del trabajo registrado muestra, sin lugar a dudas que, en la Argentina, como en la mayoría de los países del mundo, la pandemia pone en riesgo al trabajo y la producción", admite el Gobierno.

Protocolos para todos y todas

Una docena de protocolos para la reapertura de actividades económicas fueron establecidos por el Ministerio de Trabajo para cada una de las actividades que quirúrgicamente fue habilitando por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, a pedido de cada intendente y cada gobernador, que son los que reciben los pedidos de apertura de parte de las empresas y cámaras de comercios de cada sector.

A las ya acostumbradas filminas que el Presidente muestra con la evolución de la pandemia en cada anuncio de la extensión de la cuarentena, esta semana mostró un video oficial para explicar las razones de la nueva fase dividida en AMBA e Interior del país, es decir, en las zonas donde se registra el foco de los contagios de las que están libres del virus: Dos países, admitió Alberto, aunque reconoce que en cualquier momento, si se disparan los contagios, "todo puede volver atrás".

El Gobierno intenta así mostrar que pese al congelamiento de la economía por la cuarentena y con la mayoría de los sectores al borde del corte de la cadena de pagos y de la desobediencia civil, el Estado puso todo para sostener la producción y el empleo hasta que pase la tormenta de la pandemia.

por Stella Gárnica
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