De hecho, en mayo, el mes previo al inicio de la campaña, se entregaron 24 obras, mientras que en el mes siguiente ese número se duplicó: 49 casos en el primer mes de campaña.
Hay que hacer una aclaración: la fecha de entrega no siempre coincide con la de finalización de la obra de hecho. Los datos responden a los registros de las licitaciones oficiales, tanto para la duración de la obra como para su presupuesto, pero ambas pueden variar.
En la carrera electoral vigente los niveles de obra pública están bajos. De hecho, según los datos del observatorio, solo 3 obras tienen fecha de entrega en septiembre.
Sin embargo, es importante hacer un análisis más específico, ya que no es lo mismo el Paseo del Bajo o el Viaducto del San Martín que realizar la instalación eléctrica en las llamadas playas de la Ciudad. No toman el mismo tiempo ni los mismos recursos económicos. Por eso, para el siguiente gráfico, se hizo foco en aquellas obras que superan el promedio tanto en duración como en monto de licitación inicial.
. Para este análisis, se consideraron las obras que tardaron más de 10 meses y, además, cuyo monto de licitación fue superior a $50.320.325. En total, 122 obras cumplen con ambas condiciones.
En 2017, en plena campaña, hubo 6 entregas importantes, entre las que destacan algunos bloques de viviendas de la Villa Olímpica. En este caso, el pico coincide con el máximo que hubo entre toda la obra pública en general.
Sin embargo, los meses con más obras importantes -según nuestra definición- fueron mayo y julio de este año, ambos con 10 inauguraciones, a pesar de que, como ya fue aclarado, la obra pública en la Ciudad no estaba pasando en su mejor momento (más bien, todo lo contrario).
Entre otras obras importantes, se destacan las viviendas de la Villa 31 y del barrio Fraga, de Chacarita. Su fecha de entrega, según los datos del observatorio, es el 30 de julio. Nadie se sorprendería de que allí se reúnan Macri y Larreta, en una inauguración en plena carrera electoral.