Paños fríos. Es lo que necesitaba más que nunca el Gobierno este lunes. Y llegaron de parte de la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti. Es que apenas es el primer día de la semana y el oficialismo "batalla" varios frentes abiertos, entre ellos la bautizada por el mismo Alberto Fernández "guerra" contra la inflación; los afiches con los que amaneció empapelada la Ciudad de Buenos Aires acusando a Cristina Kirchner de asesina y las declaraciones cada vez más duras de funcionarios propios apuntando contra el Presidente.












