Ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo con intendente de La Matanza (PJ), Fernando Espinoza y dirigente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico (Foto: Archivo)
Pérsico, junto al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, y el ministro Daniel Arroyo. (Foto: archivo)
La organización de Pérsico -que también tiene como referente a Fernando “Chino” Navarro- busca hoy acumular suficiente volumen no para enfrentar al camporismo sino para “negociar condiciones dignas cuando llegue el momento de repartir el poder”, según especulan entre ambas terminales.
Se sabe que la relación entre La Cámpora y el Evita no es buena. Los kirchneristas todavía le reprochan al “Chino” Navarro haber sido candidato de Florencio Randazzo en 2017, cuando el peronismo fue dividido y perdió a manos de Cambiemos. Después vino un tiempo en el llano y los cafés del dirigente bonaerense con el entonces armador Alberto Fernández tuvieron como corolario la unidad en el Frente de Todos. Hoy Navarro es secretario de Relaciones Parlamentarias en la Jefatura de Gabinete.
Ahora el Movimiento Evita trata de sumar músculo con todas las organizaciones que pueda. De la sociedad con Somos Barrios de Pie quedó afuera, de todos modos, una vieja aliada como Victoria Donda -hoy con una agenda ajetreada en el Inadi por los dichos del Presidente- y quien selló un acuerdo con Víctor Santa María en la Ciudad para el frente “En común”. Un racimo de agrupaciones para la discusión que viene.