Peronismo vs. peronismo

Para resistir a La Cámpora, el Movimiento Evita se fusiona con Barrios de Pie en un gran polo piquetero oficialista

La organización busca ensanchar sus límites para poder negociar con Máximo Kirchner. Los reproches en la Casa Rosada por el acuerdo con Randazzo en 2017.
por Nicolás Poggi |
Emilio Pérsico

Emilio Pérsico, referente del Evita. (Foto: archivo)

Aunque faltan 40 días para el cierre de listas, los diferentes socios del Frente de Todos buscan fortalecerse para encarar de la mejor manera el reparto del poder. Es el caso del Movimiento Evita, una organización que tuvo sus vaivenes en su relación con el kirchnerismo pero que hoy asoma como un actor clave en la territorialidad de la nueva coalición.

Por eso, ante la consolidación de La Cámpora como timón de proa del Gobierno, la agrupación de Emilio Pérsico apunta a ampliar sus dimensiones puertas adentro del frente. Con ese objetivo el Movimiento Evita selló un acuerdo con Somos Barrios de Pie, la organización que conduce Daniel Menéndez. Ambos dirigentes son funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social debajo de Daniel Arroyo. Todo queda en los mismos pasillos.

“Pérsico sabe que, tarde o temprano, Máximo Kirchner se queda con el poder del peronismo”, apuntan a A24.com dirigentes al tanto de la negociación, que advirtieron que “cuando eso pase, al Movimiento Evita le va a costar mucho más desarrollar su plan estratégico porque una de las misiones de La Cámpora va a ser disciplinarlo”.

Ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo con intendente de La Matanza (PJ), Fernando Espinoza y dirigente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico (Foto: Archivo)
Pérsico, junto al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, y el ministro Daniel Arroyo. (Foto: archivo)

Pérsico, junto al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, y el ministro Daniel Arroyo. (Foto: archivo)

La organización de Pérsico -que también tiene como referente a Fernando “Chino” Navarro- busca hoy acumular suficiente volumen no para enfrentar al camporismo sino para “negociar condiciones dignas cuando llegue el momento de repartir el poder”, según especulan entre ambas terminales.

Se sabe que la relación entre La Cámpora y el Evita no es buena. Los kirchneristas todavía le reprochan al “Chino” Navarro haber sido candidato de Florencio Randazzo en 2017, cuando el peronismo fue dividido y perdió a manos de Cambiemos. Después vino un tiempo en el llano y los cafés del dirigente bonaerense con el entonces armador Alberto Fernández tuvieron como corolario la unidad en el Frente de Todos. Hoy Navarro es secretario de Relaciones Parlamentarias en la Jefatura de Gabinete.

Ahora el Movimiento Evita trata de sumar músculo con todas las organizaciones que pueda. De la sociedad con Somos Barrios de Pie quedó afuera, de todos modos, una vieja aliada como Victoria Donda -hoy con una agenda ajetreada en el Inadi por los dichos del Presidente- y quien selló un acuerdo con Víctor Santa María en la Ciudad para el frente “En común”. Un racimo de agrupaciones para la discusión que viene.

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