El Gobierno intimó a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) a garantizar un nivel mínimo del 75% de los servicios durante el paro de 48 horas anunciado para este jueves y viernes en los aeropuertos de todo el país.
La medida de fuerza de los trabajadores de la ANAC se realizará durante 48 horas y podría afectar a más de 27 terminales del país. El gremio reclama mejoras salariales, apertura de la paritaria y más recursos para las tareas operativas.
El Gobierno intimó a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) a garantizar un nivel mínimo del 75% de los servicios durante el paro de 48 horas anunciado para este jueves y viernes en los aeropuertos de todo el país.
La medida de fuerza será llevada adelante por trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y contempla paros, movilizaciones y asambleas en distintas terminales. Según lo previsto por el gremio, la protesta podría tener impacto en más de 27 aeropuertos, entre ellos Ezeiza y Aeroparque Jorge Newbery.
La exigencia oficial fue comunicada por la Secretaría de Trabajo, dependiente del Ministerio de Capital Humano, a partir de las presentaciones realizadas por ATE y la ANAC. El objetivo planteado por el Gobierno es garantizar la continuidad de los servicios vinculados con la navegación aérea y preservar el funcionamiento del sistema de transporte.
La intimación establece que, pese a la medida de fuerza, deberán garantizarse las prestaciones mínimas correspondientes a las actividades consideradas esenciales.
Para fundamentar la decisión, la Secretaría de Trabajo hizo referencia a la normativa vigente, entre ellas las leyes 27.161 y 25.877, además de la Ley de Modernización Laboral 27.802. Esta última establece un piso del 75% de la prestación habitual cuando un conflicto afecta servicios esenciales. Dentro de esa categoría se encuentra incluida la navegación aérea nacional.
En tanto, ATE había anunciado que la protesta se desarrollará durante dos franjas horarias cada día: de 9 a 12 y de 18 a 21, tanto el jueves 3 como el viernes 4 de septiembre.
Durante esos períodos, el sindicato informó que se mantendrán únicamente los vuelos sanitarios, humanitarios, de traslado de órganos y los correspondientes a servicios oficiales.
El conflicto sindical no se limita al paro anunciado para esta semana. Desde ATE sostienen que existe un deterioro de las condiciones laborales y reclaman una respuesta del Gobierno a una serie de demandas que, según el gremio, permanecen sin resolución.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó la situación salarial de los trabajadores y aseguró que los ingresos no reflejan las responsabilidades que tienen quienes desempeñan funciones dentro del sistema aeroportuario.
El dirigente también denunció que el Gobierno incumple acuerdos paritarios desde enero y señaló que hubo un desfinanciamiento de las áreas operativas y de fiscalización de los aeropuertos.
“Si no se abre una instancia de diálogo responsable, real, necesariamente el conflicto se va a profundizar”, advirtió Aguiar.
Desde el sindicato sostienen, además, que los trabajadores de la Administración Pública Nacional acumulan una pérdida del poder adquisitivo superior al 40% desde el comienzo de la gestión de Javier Milei.
En este escenario, el gremio presentó tres pedidos centrales al Gobierno.
El primero es que se paguen los salarios con los incrementos correspondientes a los adicionales extra paritarios que ya habían sido acordados. También exige la apertura de la paritaria sectorial y reclama financiamiento para las tareas operativas del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI), además de los trabajos de fiscalización que se realizan en los aeropuertos.
ATE sostiene que la falta de recursos afecta especialmente a las áreas que cumplen funciones vinculadas con la seguridad y el funcionamiento de las terminales aéreas.
Dentro de los reclamos aparece además una situación puntual relacionada con el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. El sindicato cuestionó el proyecto de refacción y ampliación de la terminal y aseguró que las partidas presupuestarias del área involucrada no fueron actualizadas.
Según la posición de ATE, la falta de recursos podría comprometer las condiciones necesarias para llevar adelante esas tareas y generar dificultades tanto para los trabajadores como para los pasajeros.
El gremio había advertido que, si no recibe respuestas antes del comienzo de la medida de fuerza, el conflicto podría prolongarse más allá de las 48 horas previstas para este jueves y viernes.