Poco después llegó el turno de Charlotte Caniggia. La noticia desató su festejo y, todavía sorprendida, manifestó: "Ay ojalá llegue a la final, nunca gané un programa". Luego se abrazó con Zilli y, entre risas, le propuso bajar las revoluciones: "ya nos podemos relajar, nos vamos a meter a la pileta".
La emoción de Charlotte continuó unos minutos más tarde cuando fue a buscar a Cola, uno de sus grandes compañeros dentro de la casa. La amistad entre ambos se convirtió en uno de los vínculos más destacados de su paso por el programa, entre bromas, desfiles, actuaciones y conversaciones de todo tipo.
El tercer nombre que apareció fue el de Yipio, quien llegaba a esta definición después de imponerse en el último versus y dejar afuera a Pincoya. La uruguaya festejó tirándose al piso y haciendo angelitos, mientras todavía aguardaban conocer su destino Solange Abraham, Luana y Mariela Prieto.
La siguiente en asegurarse un lugar fue Sol, una noticia que tampoco sorprendió demasiado por el fuerte respaldo que consiguió a lo largo de la competencia. Su paso por el reality estuvo marcado tanto por las polémicas como por el apoyo de una importante cantidad de seguidores.
Con cuatro lugares ya definidos, la resolución quedó concentrada en Luana y Prieto. Del Moro les pidió entonces a las participantes que ya habían sido salvadas que se ubicaran junto a la persona que querían acompañar en ese momento decisivo.
La escena mostró las distintas alianzas dentro de la casa: Zilli se paró junto a Luana, mientras que Sol eligió a Mariela. Charlotte también tomó partido por Luana, mientras que Yipio decidió permanecer sentada y no inclinarse por ninguna de las dos.
Finalmente llegó el anuncio que definió la última eliminación de la noche. El conductor confirmó que Mariela Prieto quedaba en el sexto lugar de la competencia, por lo que Luana consiguió avanzar a la siguiente instancia de Gran Hermano Generación Dorada.
Cómo fue la salida de Mariela de Gran Hermano
Mariela se despidió de Gran Hermano Generación Dorada luego de quedar fuera de competencia. Sus compañeras la acompañaron hasta el patio de la casa, donde recibió un último mensaje de despedida por parte de la producción.
Con su valija en mano y antes de retirarse definitivamente, Mariela expresó toda su emoción por la experiencia vivida dentro del reality: “Gracias, gracias, Argentina. ¡Te quiero, Gran Hermano!”.
Pero el momento más particular llegó después. Para despedirla, sus compañeras comenzaron a cantar “Abuela, lalala”, haciendo alusión a que cumplirá muy pronto ese rol.
Entre risas, emoción y abrazos, las finalistas acompañaron a Mariela hasta sus últimos minutos dentro de la casa, en una despedida que tuvo como protagonista una canción muy especial y cargada de significado para ella.