En Misiones el escenario fue similar. El candidato del oficialismo local, el vicegobernador, Oscar Herrera Ahuad se impuso por más de 50 puntos de diferencia y dejó con apenas 15 puntos al candidato de Cambiemos, Humberto Schiavoni.
Pero el dato más llamativo fue el de Corrientes, donde ganó Cambiemos en las legislativas provinciales (no se elige gobernador). Pero también hubo que hacer maquillaje en el branding. La alianza que se impuso se llamó Eco-Cambiemos, una manera disimulada de encapsular la marca nacional y limitar a elección a la cuestión local. El gobernador Valdés necesitaba provincializar la elección.
Recién con los festejos finales la marca Cambiemos volvió a aparecer en los escenarios en Corrientes. Una vez asegurada la victoria, ahora Valdes necesita cerrar filas con el gobierno nacional. Juegos de la política.
Hasta ahora en las 10 elecciones que hubo en lo que va del año, en ninguna ganó la oposición. ¿Se replicará este escenario a nivel nacional? ¿Volverá a elegir la gente a "el oficialismo" cuando llegue el turno de elegir presidente? Un pequeño matiz entre estas elecciones provinciales y la nacional: en todos los casos, los gobernadores contaban con una altísima ponderación en la opinión pública. Macri, en cambio, es hoy el dirigente con peor imagen del país producto de la crisis económica.
Así se podría dar la paradoja de que el único oficialismo que pierda en el año electoral sea el del Presidente de la Nación Mauricio Macri. Aunque, claro, todavía tiene tiempo para revertirlo.