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Puentes con Lavagna y boletas “a la carta”, la estrategia de los intendentes de Cambiemos para salvarse

Nicolás Poggi
por Nicolás Poggi |
Puentes con Lavagna y boletas “a la carta”, la estrategia de los intendentes de Cambiemos para salvarse

Como en esos reality shows ya en desuso, el objetivo de los intendentes de Cambiemos es sobrevivir a toda costa después de la “advertencia” que les supuso las PASO. Tienen algo a favor: el factor tiempo. A partir de la sorpresa electoral del 11 de agosto, a muchos se les presentan varias alternativas a las que echar mano para permanecer al mando de esos municipios que, en 2015, supieron pintarse inesperadamente de amarillo.

Hay un antecedente reciente. En las legislativas de 2017, los hermanos Rodríguez Saá perdieron las primarias de San Luis por 20 puntos ante el ex gobernador Claudio Poggi, que era el candidato de Cambiemos. Pero en octubre, cuando llegó la hora de la verdad, revirtieron ese resultado y se impusieron por más de 12 puntos. ¿Sería posible replicar en el conurbano una remontada de ese calibre? ¿O ya está todo dicho?

San Isidro y Vicente López fueron los únicos distritos del Conurbano en los que Mauricio Macri y María Eugenia Vidal ganaron en las primarias y, por ende, también lo hicieron sus intendentes (Gustavo Posse y Jorge Macri, respectivamente). El resto corre desde atrás y deberá apelar a todo tipo de argucias y recursos para retener el poder local, amenazado ahora por las más variopintas expresiones del Frente de Todos.

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elecciones- conurbano – Pcia Buenos Aires (1)
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Los planes

Una de las opciones es llegar a un acuerdo con Roberto Lavagna para que baje a algunos de sus candidatos locales a cambio del apoyo a su candidatura presidencial y la fiscalización. Como los postulantes municipales de Consenso Federal obtuvieron, en promedio, unos 6 puntos en el conurbano, los intendentes de Cambiemos consideran que esos guarismos son clave para descontar la distancia con el kirchnerismo.

Pero desde el entorno de Lavagna lo descartan de plano. “Con los intendentes del ajuste y la injusticia social no vamos ni a la esquina”, le dice a A24.com Alejandro “Topo” Rodríguez”, jefe de campaña de Consenso Federal. “No necesitamos candidatos de otros partidos, tenemos una fuerza política nacional que fue tercera en el país y, ahora, queremos ser segunda”.

Por eso, según el hombre que va con Lavagna a todos lados, “no hay ningún tipo de posibilidad de hacer ningún tipo de acuerdo ni con el macrismo ni con el kirchnerismo a ningún nivel”. Hoy Consenso Federal busca “sostener” a todos sus candidatos locales, desde los intendentes a consejeros escolares.

El menú

En Cambiemos reconocen ante A24.com que si bien no hay una directiva de Vidal para que los intendentes repartan boletas cortadas, tampoco pueden evitarlo si alguno menos leal apela a esa práctica por “pura supervivencia”. De todos modos, confían que los votos de Lavagna les “sirven” y, por ese motivo, esperan que una parte del electorado de Eduardo “Bali” Bucca, el candidato a gobernador de Consenso Federal (sacó el 5,8%), se incline ahora por Juntos por el Cambio, aunque sea como “voto útil” ante la polarización.

Pero también se proponen “salir a buscar” a los bonaerenses que eligieron a Axel Kicillof por “bronca”. Y lo explican con una muestra: “Un ciudadano de La Matanza que tiene el Metrobus a una cuadra, no se inunda más, le hicieron el asfalto en la avenida y votó a Cristina porque no llega a fin de mes, representa un caso de muchos, y necesitamos ese voto”.

La aritmética no les juega a favor. “Con los votos de Vidal y ‘Bali’ no ganamos. Tenemos que dar vuelta sí o sí a algunos de los que optaron por Kicillof”, especulan, y se ilusionan con que pese a que el “núcleo duro” K no va a cambiar su voto, “se puede recuperar a una parte de la clase media que en su momento votó a Vidal y ahora está enojada”.

Las sospechas

¿Cómo van a jugar los intendentes propios en este escenario? En el comando de campaña PRO saben que ellos van a hacer lo que sea para no sucumbir. Y, a modo de ejemplo, recuerdan que en las elecciones de 2015 Martiniano Molina sacó en Quilmes más votos que Vidal, igual que Nicolás Ducoté en Pilar. Ahí hubo corte de boleta del electorado o campaña “diversificada”. En estas PASO, ambos alcaldes quedaron por debajo del Frente de Todos, con 51-30 y 61-45, respectivamente. ¿Qué van a hacer ahora? “Es una herramienta a la que apelan como un acto reflejo”, se resignan en la Provincia.

El operativo “supervivencia”, en el que se anotan Julio Garro (La Plata), Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y Darío Kubar (General Rodríguez), entre otros, incluye proselitismo “a la carta” y puentes con los candidatos de Consenso Federal.

Pero los frena el lavagnismo: “Cualquier intención de que bajemos candidatos, además de que termina en vía muerta, es irrespetuosa y antidemocrática. Lo mejor que pueden hacer es no seguir insistiendo porque van a perder el tiempo”, dice “Topo” Rodríguez, que anticipa una campaña focalizada en la economía y se entusiasma con que “la gente valora mucho más a Lavagna que antes de las PASO”.

También está el factor emocional. En Lanús, por ejemplo, donde el Frente de Todos le sacó 12 puntos a Néstor Grindetti, hubo una marcha de apoyo de vecinos en la misma línea que la que se hizo el 24A en Plaza de Mayo. “Ahora tenemos que estar todos más juntos que nunca para defender lo que hicimos en estos cuatro años", los arengó el intendente, concentrado en la puja local.

La desconfianza también pesa para que no avancen los acuerdos. La evaluación que hace el lavagnismo es básica: nadie les garantiza a ellos que, si bajan a sus candidatos, los intendentes del PRO jueguen para Lavagna. “Van a repartir, primero, la boleta cortada con Alberto Fernández, después con Kicillof y, luego, la de Vidal”, dicen. Ese es el pensamiento que, incluso, comparte Graciela Camaño y que lo hace saber, a modo de advertencia, a los candidatos de Consenso Federal de todas las secciones.

No es un panorama fácil.