Así lo indicaron fuentes oficiales a A24.com, al ser consultadas sobre qué espera el presidente Alberto Fernández del rol de la Vicepresidenta en el Senado.
Pero sectores más moderados del albertismo esperan que ambos se manden mensajes de moderación para evitar la ruptura definitiva en el Frente de Todos y en el peronismo, que ponga en riesgo la gobernabilidad. Ese sector cree que una ruptura con el kirchnerismo puro, dejará a Alberto Fernández debilitado.
Pero otros señalan en la Rosada que eso no ocurrirá porque Alberto y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, consiguieron el apoyo de la mayoría de los gobernadores e intendentes del PJ, a quienes responden la mayoría de los senadores.
El problema es quién de los dos da el primer paso para una nueva reconciliación. Alberto está muy enojado por el voto negativo de La Cámpora, contra su propio Gobierno y, piensan en su entorno más cercano, que será difícil dar marcha atrás.
En un discurso en el partido de Malvinas Argentinas pleno corazón del conurbano, Alberto Fernández envió este martes un mensaje subliminal con que el que el Gobierno intenta dejar atrás la confrontación interna por el acuerdo con el FMI y cambiar la agenda. una vez que esté aprobado el acuerdo con el Fondo terminar con el internismo y llamó a "declarar la guerra a la inflación" y a "los especuladores".
No casualmente, Alberto Fernández se mostró en Malvinas Argentinas acompañado por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, que también viene haciendo equilibrio político. El lunes Axel estuvo en el Senado junto a Cristina, que en cambio no recibió ni siquiera pasó a saludar al ministro de Economía, Martín Guzmán, pero dio la orden de garantizar la libertad de conciencia a los senadores del FdT.
Pero paradójicamente admiten en el entorno presidencial que la principal grieta con el cristinismo y La Cámpora es que son absolutamente críticos de la gestión de Alberto Fernández y de Guzmán en Economía y que pretenden cambios drásticos que el Presidente no está dispuesto a afrontar.
El quiebre político empezó con los primeros gestos independentistas de Alberto Fernández tras la derrota electoral en las legislativas de 2021, cuando amagó con lanzar su candidatura a la reelección en 2023.
Ahora fuentes oficiales admitieron a A24.com que el diálogo entre el Presidente y la Vice a menos de 48 horas de la votación del acuerdo con el FMI en el Senado, está cortado y dudan de quién podría dar el primer paso para una eventual reconciliación.
Según pudo reconstruir este portal, el Presidente le envió mensajes de Whats app a la Vicepresidenta el jueves pasado tras el ataque a piedrazos que sufrió su despacho mientras Diputados sesionaban para dar media sanción al acuerdo con el FMI, justamente con el rechazo de La Cámpora y otros sectores de izquierda.
"El Presidente le mandó un mensaje solidarizándose por la violencia, pero Cristina no le respondió. El no considera que fue un ataque o atentado premeditado contra la vicepresidenta, sino parte de un hecho de un clima de violencia general", indicaron fuentes del Gobierno.
Tras ese episodio, la relación se quebró aún más en la coalición de Gobierno, a niveles que ya afectan la convivencia entre los sectores militantes:
Desde La Cámpora llegaron a acusar a los movimientos sociales que responden al Gobierno (Movimiento Evita) de haber impulsado el ataque al despacho de la vicepresidenta. Desde ese sector responden que es una locura y que La Cámpora se talibanizó y se convirtió en una minoría, que es absolutamente crítica de la gestión del Gobierno, no solo del FMI.
Otro rasgo del duro enfrentamiento entre las distintas facciones del Gobierno, es la postura del director del Banco Nación, Claudio Lozano, quien pese a haber sido designado en ese importante puesto por el Presidente, insiste en la postura crítica y afirmar que se negoció mal con el FMI.
En despachos del primer piso de la Casa Rosada, le daban este martes, los días contados a Lozano en el Banco Nación: "no puede ser que un funcionario designado por el Presidente, cuestione de esa manera al Gobierno, debería renunciar", se escuchó decir en los pasillos de la Rosada.
El malestar en la convivencia solo podría ser resuelta con un encuentro personal entre el Presidente y la Vicepresidenta. Algo que hoy algunos en el entorno presidencial ven difícil que ocurra.
Las cuentas que hace el Gobierno en el Senado
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Pese al desplante de Cristina y el kirchnerismo, el ministro de Economía, Martín Guzmán, se retiró el lunes de su presentación en la Comisión de Hacienda del Senado, con la sensación de que el oficialismo contará con los números para aprobar definitivamente el acuerdo con el Fondo.
En la Casa Rosada creen que en la sesión especial que se convocará para este jueves, superarán los 40 votos afirmativos y hasta se animan a vaticinar 50 votos, dejando a La Cámpora en una minoría parlamentaria reducida a 10 senadores.
"Los 12 gobernadores que apoyaron en Diputados ya dieron la orden a sus senadores para que apoyen el acuerdo y José Mayans, el jefe del bloque del FdT anunció que va a apoyar. Cristina por su parte, bajó la orden de dejar en libertad de acción, para habilitar a los críticos camporistas a votar en contra, como lo hicieron en Diputados la semana pasada, admiten en el Gobierno.