En ese sentido, remarcó que su paso por la función pública siempre había sido pensado como una experiencia temporal. "Es un ciclo que se acaba. Yo no soy una persona con una vocación política ni con mucha exposición. No tengo redes, soy un bicho un poco raro para esto. Creo que pude aportar mi granito de arena en áreas que tenían un potencial, tienen un potencial enorme, pero siempre era por un tiempo limitado", sostuvo.
El ahora ex funcionario también reconoció que abandonar el Gobierno no fue una decisión sencilla. "Así como es muy difícil para el que viene del sector privado dar el paso e ir al sector público, aunque parezca contradictorio, también es muy difícil irte", explicó.
Y agregó que formar parte de la administración nacional implicaba involucrarse en un proyecto que generaba entusiasmo y compromiso. "Primero, porque sos parte de un proyecto, de una épica. Si uno está es porque lo disfruta y porque está bueno y genera adrenalina. Lo venimos hablando con Toto hace unos meses", afirmó.
La conversación con Luis Caputo y los proyectos que demoraron su salida
González reveló que había planteado su intención de renunciar varios meses atrás, pero que Caputo le pidió que continuara en funciones debido a una serie de iniciativas pendientes. "Nos pareció con el ministro que este era un buen momento. Yo se lo planteé hace unos meses y a él no le pareció un buen momento. Por algo él es ministro y yo no", señaló.
Entre los proyectos que motivaron la postergación de su salida, mencionó distintas iniciativas legislativas y medidas económicas que el Gobierno consideraba prioritarias. "Teníamos varias iniciativas legislativas dando vueltas y teníamos que sacar la Ley de Zona Fría, la Ley de Combustibles (que ya tiene media sanción), Super RIGI (que ya tiene media sanción)", enumeró.
También explicó que el equipo económico debía avanzar con la presentación del Presupuesto y con la organización de actividades internacionales destinadas a atraer inversiones. "Teníamos que presentar el Presupuesto. Se nos venía el Argentina Week en París, con mucha participación de empresas de energía y minería", recordó.
Otro de los desafíos fue acelerar la evaluación de los proyectos presentados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). "Estábamos un poco atrasados con los RIGI. Teníamos que acelerar porque nos estaban entrando mucha cantidad de proyectos y queríamos evitar el efecto bola de nieve", explicó.