Pese a la displicencia de Mauricio Macri, Cambiemos no quiso quedarse de brazos cruzados y acudió con un amparo a la Corte Suprema para pedir la suspensión del referéndum. Los diputados radicales Héctor Olivares y Marcelo Wechsler contaron para eso con un patrocinio de peso: el del abogado constitucionalista Ricardo Gil Lavedra. El gobierno riojano, por su parte, se escudó en la “autonomía provincial” para resolver sobre sus asuntos y supo ganarse el apoyo del bloque del peronismo federal, con Sergio Massa incluido.
¿Por qué Casas necesitó una reforma? Porque fue vicegobernador de Beder Herrera (2011-2015) y gobernador por un mandato (2015-2019), y la constitución le impide presentarse por otros cuatro años de manera consecutiva. El artículo 120 dice que el gobernador y el vice "podrán ser reelegidos o sucederse recíprocamente por un solo período consecutivo", y que "si han sido reelectos o se han sucedido recíprocamente no pueden ser elegidos para ninguno de ambos cargos sino con el intervalo de un período".
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Macri-Firmando
Macri, ausente del conflicto.
Pero la obsesión de Casas por permanecer en el sillón de mando generó una fractura en el peronismo local, a punto tal que hasta el propio vicegobernador, Néstor Bosetti, rechaza la reforma.
Las acusaciones cruzadas en el PJ incluyeron denuncias de pase a planta permanente de los estatales precarizados, otorgamiento de préstamos bancarios para después de la enmienda y hasta bonificaciones de los servicios públicos. A eso, Cambiemos sumó en las últimas horas advertencias por el faltante de boletas del “No” para el referéndum. Matices de un trámite que inaugura, judicializado, el año electoral.