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San Luis elige: la ruptura entre los Rodríguez Saá le abre el juego al candidato de Cambiemos

San Luis elige: la ruptura entre los Rodríguez Saá le abre el juego al candidato de Cambiemos

Este domingo San Luis deberá elegir gobernador por los próximos cuatro años. Un proceso habitual que ocurrió en varias provincias y que se repetirá a lo largo del año. Sin embargo, los puntanos fueron testigos de una campaña electoral insólita marcada por una pelea familiar: la de los Rodríguez Saá.

Los hermanos Alberto y Adolfo gobernaron la provincia con mano de hierro durante décadas y el domingo, por primera vez, irán enfrentados. En el medio está Claudio Poggi, ex gobernador aliado ahora a Cambiemos, que espera capitalizar esta diferencia a su favor.

Según contaron a A24.com los armadores de campaña de Poggi (San Luis Unido), los números que manejan en las oficinas del senador son alentadores (cuándo no): por estas horas habría un empate técnico entre él (32%) y Alberto (34,8%) y la definición la tomarán los indecisos (16,2%). "Creemos que podemos ganar", se esperanzan.

Los hermanos Rodríguez Saá, en cambio, esperan hundirse entre ellos. El actual gobernador, Alberto, va por el Frente de Unidad Justicialista como representante del peronismo kirchnerista de la provincia. Su hermano, Adolfo, debió formar un nuevo frente, Juntos por la Gente, ya que fue expulsado del partido hace algunos meses. Adolfo asegura que le arrebatará el poder a su hermano y se impondrá por 41% sobre 38%. Más atrás estaría Poggi con 21%.

En cambio, Alberto está confiado en que ganará con comodidad con el peso del aparato estatal y de la tradición histórica de la provincia.

El motivo de la pelea fraternal no es del todo claro pero pueden advertirse algunas razones: primero que no se definió la alternancia. Adolfo tuvo cinco períodos y Alberto tres. El senador quería despedirse de la política con un último gobierno pero Alberto quería continuar en el poder.

En segundo lugar, la relación de ambos con el Ejecutivo nacional es distinta. Mientras que Alberto construyó un perfil beligerante y fuertemente kirchnerista, Adolfo apostaba a un vínculo más colaborativo.

Lo cierto es que, si la ruptura es definitiva, este podría ser la última reelección para Alberto y, si Poggi queda bien posicionado, una oportunidad para dar el batacazo en 2023.