Por último, sobre los vínculos dentro del espacio político del Frente de Todos, expresó: "Tengo muchas diferencias, algunas son de forma, otras de fondo. Unas pueden a llegar a ser irreconciliables. El limite es el respeto de la soberanía nacional. Para quienes tenemos una visión nacionalista de la conducción política hay algunos temas pendientes. No soy un obsecuente, tampoco el dueño de la verdad. El Gobierno no es un club de amigos. Vinimos a gobernar, a generar políticas de estado para llevarlo a una situación de bienestar. No hay que tener miedo a las discusiones".